Inicio » Diario de a bordo » Yo soy…Sperman

Yo soy…Sperman

Tantos años llevando camisetas de Superman y resulta que gracias a Los Mellizos (próximamente en sus pantallas, ahora en la barriga) me he dado cuenta que la “S” que lucía en mi pecho terso y bronceado no era la de Superman sino la de Sperman, un superhéroe -mucho menos conocido, pero más luchador- sin más puntos débiles que la flacidez que le deja hecho polvo. Qué ironía.

Os resumo la historia para aquellos que se acaban de enganchar a este blog.

1) Mi novia sospecha que está embarazada.

2) Yo sospecho que puede ser correcto e incluso que, tal y como ella afirma, el hijo pueda ser mío, aunque (como todo padre primerizo me sorprende el hecho de no ser estéril). No confundir esta palabra: Estéril con la ciudad portuguesa Estoril. No tienen nada que ver, pero hay gente que se confunde y queda fatal. Los disléxicos están perdonados que bastante ya tienen con palabras liarse las.

3) Nuestras sospechas se confirman después de que ella se compre un test de embarazo. Yo decía que a medias, pero al final lo pagó ella sola. En realidad le dije “a pachas”. No muy maduro la verdad.

4) Hace sus cosas de madre sobre el palito, y reflexiono sobre el hecho de que debe ser complicado atinar en el meollo del chisme. Yo sí podría. Simplemente por el mero hecho de ser Sperman, tener colita y haber jugado miles de veces con los colegas a “apuntar y cruzar los rayos”. Esta actividad se hace mucho desde que eres pequeño hasta los 36. Sea como fuere, ella acierta.

5) Salen dos rayitas que nos anuncian nuestra nueva condición. Es la primera vez que me toca algo. Nota explicativa: No me tocó, en realidad, lo estábamos buscando.

 

Como cada lunes me dirijo a mi trabajo, ya os he contado que a día de hoy soy guionista en un programa de televisión. Sí, ya sé que suena muy bien, pero en realidad no es para tanto, de hecho mi puesto es uno de los menos creativos de toda la productora. A veces meto chistes en los guiones, pero son para consumo propio. Como la heroína. Los escribo, los leo, me río y después los borro. Digo que soy guionista” a día de hoy” porque en el mundo audiovisual hoy eres guionista y mañana se cierra el chiringuito y puedes pasarte el resto de tu vida asustando a viejas en el parque y dándole de comer a las palomas. O viceversa.

Empieza el programa y mientras en el plató dos señoras hablan de la menopausia y como vivirla con alegría y jolgorio. Me están ya dando hasta envidia (de la mala ¿eh?) cuando me llega un Whatsapp de ella, la futura madre de mi hijo. Hoy iba al ginecológo para constatar el “milagro de la vida” y ya me estaba empezando a preocupar, ya sabéis, los padres es que somos asín.

-Cari ya está, todo bien.

-¿Seguro?

-Sí amor, estamos de 5 semanas y cuatro días.

Y yo pienso en cómo coño harán para afinar tanto estos cabrones. Cinco semanas, cuatro días y tres horas. Eso sí, decirme si llueve el fin de semana es una puta quimera.

-¡¡Genial!!

-Te quiero.

-Idem.

Esto lo saque de Ghost y mola. Además te ahorras teclear una palabra. No cofundir Idem con Amén. Sí Mariló Montero. Va por ti.

-Cari es que no me aguanto…¡¡¡que son dos!!!!

-¿Dos qué? ¿Dos ginecólogos? 

Y después la gente se queja de la sanidad pública.

Pongo el emoticono ese de la risa con dientes que nadie sabe muy bien que es.

-¡¡¡¡Dos bebés!!!!

El acabose tú.

Recuerdo que el mundo… se congeló durante un segundo. Y empezó a girar de nuevo muy despacio. Escuchaba las risas de las menopáusicas a la mitad de velocidad, parecían trolls de Mordor con los ojos pintados que me señalaban con sus dedos huesudos mientras dejaban entrever un hueco entre sus dientes. Miro a los cámaras que también me señalan con cara de sopresa, un mono encima de un triciclo aparece de la nada mientras un transexual vestido de elefante rosa me  saca la lengua que se dobla lascivamente sobre sí misma en contorsiones imposibles. Creo que se me ha colado un trozo de otro relato, pero lo pilláis, ¿no? Era una metáfora visual para explicaros que te quedas pillado.

¿Dos hijos? ¿Yo? ¿Pero no era Estoril?

Pues no, resulta que era Sperman y toda la vida sin saberlo. Si lo llego a saber me hubiese dedicado a la fecundación profesional. Como Julio Iglesias. Si es que cuando me pongo lo bordo.

Me llevó dos minutos digerirlo, uno por niño, pero una vez me proyecté en el futuro y me vi con Los Mellizos Cruces por la calle, paseando, en la cama viendo Regreso al futuro II…sonreí y estuve orgullo de mi esperma, esperma de calidad, esperma del bueno,  artesano.

El mundo se puso en marcha otra vez, las menopaúsicas volvieron a su velocidad normal , pero ya nada era igual. Aún no podía decirle nada a nadie. Era muy pronto. El mundo no estaba preparado para saber que yo no era un simple guionista. No.
Soy…

IMG_194977115826198

Sperman

 

¡Salud hermanos!

Próxima entrega: Sperman vs Ovugirl

 

 

 

 

 

 

 

 

8 pensamientos en “Yo soy…Sperman

  1. Pingback: Dos no fecundan si uno no quiere: Sperman vs Ovugirl | Cartas a 1985

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s