Diario de a bordo: Primeras vacaciones (II)

Estimado Capitán:

Total que allí nos vamos en el coche los cuatro gritando como un pequeño pelotón de novatos: ¡Va-ca cio-nes!¡Va-ca cio-nes! En la cara de los lechones no se aprecia el menor atisbo de que comprendan hacia dónde nos dirigimos, pero se les ve felices. Son días geniales en las que pasamos 24 horas al día todos juntos y aunque a veces noto que me hacen el vacío, hago como que no me entero e intento integrarme.

Visitamos el aquarium y ellos descubren con asombro los peces, bueno en honor  a la verdad hay que decir que  a Tomás al principio no parece que le atraiga mucho la historia. Duerme como un centollo.

—¡Mira Tomás! ¡Un pulpo!

Tomás abre un ojo, ve el bicho que repta por el cristal y sigue durmiendo.

—Avisadme cuando tenga aceite y pimentón—parece decir.

Pero Antón flipa con sus nuevos amigos. Yo hago que me interesan para hacerme el padre molón, pero en realidad los peces son aburridos, van de aquí para allá, sin rumbo fijo y con cara de tontos. Me recuerda a mí en los 90. Bueno, en realidad me recuerdan a mí en 2018. Me llama la atención un congrio que es más feo que Cristina Almeida vista con lupa y me pego bien al cristal para no perder detalle. ¿Por qué tengo de repente la necesidad de ver un congrio de cerca cuando nunca la he tenido? Capitalismo acuático. La naturaleza es algo increíble. Tomás se despierta, se echa un gas y se vuelva a dormir. La naturaleza es increíble, sí.

Más tarde visitamos la Casa de las Ciencias a la que mi abuela me llevaba cuando era pequeño. Hay unas líneas amarillas que prohiben aparcar en frente del museo, pero la gente aparca sin más. Lo hacen con tanto descaro y determinación que quizás haya cambiado el significado de la línea amarilla. Bajo la ventana y le pregunto a un amable infractor:

—Oye, perdona, pero ¿aquí se puede aparcar?

—Poz no ze, pisha, pero todo er mundo lo hase ¿no? Yo lo voy a dehá aquí por mis güevos peludos— recita el hombre que a juzgar por los indicios de su acento no es de Lugo.

—¡Gracias!

Pues yo también lo dejo aquí. Qué cojones. La infracción compartida es menos infracción.

¡La Casa de las Ciencias! Qué recuerdos de infancia cuando no tenía ni puta idea de física.

No como ahora.

No entendía nada entonces y sigo sin entenderlo. En selectivo saqué un 2,3 en Física o un 3,2 no lo recuerdo, pero a efectos prácticos es lo mismo. En este museo interactivo hay experimentos de física explicados para críos. No nos engañemos. ¿Qué niño no sueña con ampliar sus conocimientos sobre ondas gravitacionales, elipsis y astrofísica?

Yo no entendía ni un experimento el día de su inauguración allá por 1983 y ahora con  41 años sigo sin entenderlos. Pero si el planetario aún me acojona. No logro desentrañar ni uno de esos artefactos. Por los que mí respecta son brujería. Ni siquiera me parecen divertidos, pero es por la frustración de no comprenderlos. Pero mis hijos, más inteligentes, altos y simpáticos que yo a su edad, parecen divertirse con los colores y decido que hay que tener paciencia, intentar abrir la mente y tratar de desentrañar y comprender juntos los misterios de la física, de las elipsis y las ondas gravitacionales.

A los diez minutos estoy hasta los cojones.

Le digo a Ovugirl que solo nos queda la Casa del Hombre por visitar y me mira con una reveladora expresión que viene a decir: «Y un huevo.Yo me voy para el hotel».Quiero decirle «Gracias cariño», pero discuto por inercia.

Regresamos de nuevo al hotel, a nuestro nuevo hogar por dos días. La habitación limpia, la cama de 2.00×2.00 hecha con escuadra y cartabón con un colchón perfecto. ¡Va-ca-cio-nes!

Entonces Tomás vomita sobre la cama. Antón se cela y fuerza las arcadas hasta que también consigue vomitar. Ovugirl pone el grito en el cielo y me riñe a mí por el éxito del I Festival Internacional de Vómitos de la Habitación 423  y por primera vez desde que hemos llegado me siento como en casa.

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: