Inocente

En febrero de 2018 una actriz denunció por un presunto acoso sexual (por la vía laboral y la vía penal) a Pepelu Viñas durante las grabaciones del late-night Con amor e compañía. La actora presentó la denuncia y acto seguido acudió rauda a la prensa. El día elegido fue el 9 de marzo, casi un año después de los supuestos hechos y en la resaca de la huelga feminista más grande de la historia. Casualidades.

Jose Luis Viñas vio como su nombre se publicaba en prensa para colgarle el San Benito de acosador, baboso etc y no con iniciales no vayan a pensar, eso ya no se estila. Ahí estaba el nombre completo. Una muestra aquí. Si se hubiese podido escribir con luces de neón seguro que muchos lo hubiesen hecho. Y es que una noticia así vende. Y más en el contexto social actual. Una noticia así crea debate y promueve el linchamiento en redes sociales. El Weinstein gallego, decían. Todo por un like. Da tanta pena que da risa.

Redacción del medio X. El becario pregunta:

—¿Oye y si el tío es inocente? ¿No habría que ser como mínimo prudentes? En la facultad dicen que…

—¡Quita, quita! ¡Este es un tema muy serio!

—Pues precisamente por eso…En la facultad…

—¡Que facultad ni que niño muerto! Maloserá. El cabrón tiene cara de acosador o es que voçe non o ve?

Lo dicho, nada de iniciales. Nombre y dos apellidos. Gran praxis la de periodismo en este país (España). Enseguida la —vamos a llamarla masa social— se subió al carro y mostró su apoyo a la denunciante sin plantearse nada, sin investigar, sin preguntar. Nada de nada. Qué fácil es hacer daño. Se unieron a la causa de la nueva mártir. Supongo que es lo que tocaba. Supongo que no había redaños para más. Es lo políticamente correcto.

¿Qué habrá vivido este hombre durante los último meses a nivel personal, laboral y familiar? Rambo vivía mejor, eso seguro.

Medio años después la justicia ya se ha pronunciado. La jueza (una mujer) y la representante del Ministerio Fiscal (otra mujer) no han encontrado el más mínimo indicio de NADA. La sentencia de la vía laboral dice así:

No concurren elementos indiciarios de entidad suficiente para poder inferir, con un mínimo de solidez, seriedad y contundencia que los demandados, y en concreto el director, hayan protagonizado una serie de conductas dirigidas a agredir su derecho fundamental de la integridad moral, y mucho menos sexual”, por lo que desestima la demanda.

En el auto se hace referencia algunos de los comentarios que la actriz denunció haber recibido y considerar “humillantes” que, analizados en su contexto, la jueza rechaza que tuvieran ese fin.

Así, testigos han certificado que algunos comentarios que el director hizo a la actriz fueron hechos también a sus compañeros masculinos con el objetivo de orientar la actuación, así como que el director no bajó en una ocasión la camisa de la actriz, si no que lo hizo el encargado de vestuario y para “colocar el micrófono”.

Ninguno de los demás trabajadores del programa, destaca, “observaron nunca, en todo el tiempo que duró la grabación, que existiese algún tocamiento o acercamiento de contenido sexual por parte del director a la demandante, ni a ninguna otra persona del equipo”, señala la jueza.

Del mismo modo, los trabajadores manifestaron que “los guiones no eran machistas, ni humillantes ni vejatorios, y menos aún los de la actriz” y que la actitud de él con la demandante “era correcta, de respeto y se incardinaba en el ámbito profesional”

Incardinar. Ese gran verbo olvidado.

Por cierto, el 85% de los testigos fueron llamados a declarar por el abogado de la actriz.

¿Y ahora qué pasa con los que promovieron el linchamiento público? Aquellos que se les llenaba la boca con tonterías infundadas. Aquellos que hacían de una injusticia una causa política, social etc.  Acosar sexualmente a alguien está mal. Eso lo sabemos todos. Las mujeres y hombres que fuimos a declarar lo sabemos. Pero también sabemos que igual de mal está acusar falsamente a alguien. No creo que denuncias como esta ayuden en nada a las mujeres que de verdad están pasando por una situación de acoso sexual.

Reflexionen señores.

Inocente y punto.

Que se siga haciendo justicia.

 

 

 

 

 

 

 

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Diario de a bordo: Menú de abuela, menú infinito

Estimado Capitán:

Estos días hemos tratado con asiduidad el binomio maternidad-abuelidad. Si bien es cierto que una madre se transforma en un ser de tarta de arándanos y luz para sus nietos en lo tocante a sus hijos una madre sigue siendo una madre, con sus preocupaciones, mala leche y todo eso.

Por ejemplo mi madre terráquea. En los últimos días ha desarrollado una característica muy de abuela que es hacer comida para una temporada entera de Chicote cuando los lechones van a comer. Es casi casi como Nochebuena. Ya le he dicho que no hace falta que preparé tanta historia, pero nada, ella erre que erre. Pechugas (empanadas y a la plancha), solomillos, arroz, croquetas, ensalada, patatas fritas, fresas con chocolate y sandía. Podría montar un rodicio. No sé cómo explicarle que tengo hijos, no pirañas.

Esta Capitán, la abundancia gastronómica, es una característica inherente a la abuelidad. Mi abuela, que en paz descanse, era incluso peor y te podía poner unos callos para merendar siempre y cuando te hubieses acabado el bocadillo de carne asada y la empanada de atún. Por si acaso te quedabas con hambre te preparaba otro bocata de jamón serrano para el camino, un yogur y un plátano. Que sus nietos se queden con hambre es uno de los grandes miedos de las abuelas y lo contrarrestan así, cocinando sin filtros.

Pero una abuela sigue siendo la madre de sus hijos. Le cuento, el otro día tuve que ir al médico, al oculista que es un doctor especializado en dos de los tres ojos que posee un ser humano y mi madre quiso acompañarme. Yo le expliqué que no hacía falta, pero ella allí estaba. Y allí estaba yo. Con 42 años y mi madre conmigo en la sala de espera. Pensé en hacerme una camiseta que pusiese «El tonto del bote». La enfermera me nombra y mi madre —claro está— entra conmigo, por si me pierdo. El médico me dice que me siente, que ponga la barbilla en un aparato y que mire por el visor. Sorprendentemente hay un globo y una carretera. Mi madre le recuerda mi historial.

—Es que su abuela tenía glaucoma, y su padre bla bla bla…

Y termina con un:

—Por si no está ahí—remata mientras señala el ordenador. Debe pensar que es como la caja del Domund que todo el mundo puede abrirla y robar (yo esto lo sé de oídas).

Ríase usted de Siri. Apple debería clonar a mi madre como asistente personal. Te acompañaría a todos lados y tendría disponible toda esa información de la que tú no te acuerdas, pero ella sí. Ya puedo escuchar la cuña en la radio.

¡Además si llama en la próxima media hora con la Tesy1.2 conseguirá una fabulosa camiseta de El tonto del bote de regalo, un cubrepijama de felpa roja y medio litro de ajada! Llame ahora y tendrá un descuento de 125 euros en su unidad Tesy1.2! ¡Controla su velocidad en la carretera! ¡Le recuerda que está engordando! La Tesy1.2 no tiene parangón en su categoría. Además en esta nueva versión Tesy manda whatssaps y utiliza mal los emoticonos.

Tesy 1.2 Just like real life

Es un producto de Mother Robotics.

Pero los hijos también somos hijos forever y nos gusta estar con nuestras madres y sentirnos el tonto del bote durante un ratito. Disfrutar de esas comidas preferidas como si no hubiera mañana. Da igual que seas un médico reputado, un director de prestigio, un futbolista lesionado o un abogado infalible. De vez en cuando a todos nos gusta volver al rol de hijo y el que diga que no o miente o su madre es esta señora.

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Saludos Capitán

Lo mejor Cartas a 1985: 5 años, 5 posts

Este blog comenzó su viaje por la red en marzo de 2013. Antes de los lechones, en otra vida. Lo que arrancó como un blog personal de actualidad, sátira y opinión derivó en un blog de paternidad centrado en mis aventuras como padre. Estos son los cinco artículos más leídos de cada año.

2013

Soy periodista. Lo que significa que no siempre es fácil encontrar trabajo, así que en diferentes épocas de mi vida he tenido que desempeñar otros trabajos que nada tienen que ver con mi profesión: vendedor de coches, monitor y durante muchos años en Correos. El trato con el público puede llegar a ser muy divertido…y desquiciante. En esta etapa aprendí que la gente cuando lleva prisa simplemente no lee.

El acuse de recibo: Comprensión lectora

2014

Este arítculo lo petó en la red. Casi 30.000 visitas en 24 horas. Escribir calentito es lo que tiene. Para disfrutarlo como Dios manda hay que ubicarse en las primeras horas de la crisis del ébola en nuestro país.  Lo escribí en una tablet y lo solté y el blog empezó a echar humo.

El eboliña

2015

Y llegaron los lechones. Y les escribí una carta de bienvenida.

Tomás y Antón: Day One

2016

En los primeros pasos de la paternidad aprendes que salir de casa con dos lechones no es una decisión para tomar a la ligera. Casi dos horas tardábamos al principio en preparar todo lo necesario. Salir de casa a dar un paseo era más complicado que fugarse de Alcatraz.

Diario de a bordo: Operación Alcatraz

2017

Los lechones entienden el mundo de otra manera y si uno está atento puedo descubrirlo. Sorpresas te da la vida.

 

Diario de a bordo: Cuatro objetos que ellos saben utilizar y tú no

 

¡Seguimos escribiendo!

 

Ah…y compartid que es sano, gratis y hace crecer el blog.

Diario de a bordo: Permiso de Paternidad de 5 semanas

Estimado Capitán:

Le explico un poco como va la cosa. En este planeta hay países en los que cuando alguien tiene un lechón puede dejar su trabajo un tiempo para encomendarse a la tarea de estar con su familia. En España, lugar de mi misión, ese intervalo de tiempo es de cuatro meses en el caso de las hembras y de un mes y una semana en el caso de los machos.

Permiso de paternidad de 5 semanas

Teniendo en cuenta que las crías humanas tardan:

En empezar a andar: Entre 9 y 12 meses. Al cabo de 12 meses andan, sí, pero con menos equilibrio que Bertín en el postre.

En empezar a hablar: A partir del año. Los padres de la tierra deberían aprovechar este paréntesis que después no callan. Aprenderán castellano, inglés, gallego y no sabrán estar callados en ninguno.

En empezar a controlar los esfínteres: Unos tres años. Aunque a algunos nos lleva toda la vida dominar la Operación Pañal.

Y las más importante. Si un hijo necesita de una manera u otra a sus padres durante toda su vida imagínese al principio Capitán.

Solo con estos datos biológicos/fisiológicos se desprende una conclusión inopinable.

Los humanos que diseñan estos permisos son una raza de gilipollas.

No lo digo yo, lo dicen periódicos tan importantes como este que ya va avisando de que los críos necesitan muchos cuidados en los primeros 1.000 días de existencia. ¡1.000 días! Un bebé necesita sentirse arropado, querido y amado como el becario de Josep Pedrerol.

¿Se puede creer Capitán que hay países en los que el padre no tiene ni un solo día de permiso? Es cierto.

En otros como Austria tienen hasta tres años. ¡Y los padres pueden pillar más días de permiso que las madres!   Los pediatras que son unos profesionales que estudian mucho aseguran que al menos el permiso debería ser de seis meses.

Cuando los lechones llegaron al mundo en 2015 disfrute de dos semanas, 15 días que se vieron incrementados en tres días más al ser mellizos. Con ese baremo tan bien calibrado Ovugirl tendría que haber parido siete hijos para llegar a las cinco semanas actuales de permiso de paternidad que siguen siendo de coña. ¡Mire que me lo pasaba yo bien en el permiso de paternidad! Estrenando familia, preparando biberones cada dos horas que ya casi que me quedaba dormido en la cocina con la misma postura. Una delicia.

Menos mal que existen unos señores autoproclamados políticos que anteponen el bien común a su interés personal.

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Perdón Capitán que me lío con el lenguaje humano. Los que anteponen el bien común a su interés personal son los gnomos. Y esos no existen. No, Errejón no cuenta.

Aquí va un vídeo de mi experiencia con los lechones.

 

Salud Capitán.

P.D. Recuerde compartir.

Diario de a bordo: Teoría de la abuelidad

Estimado Capitán:

El informe de ayer versaba sobre esa extraña mutación que transforma a una madre en una abuela de la noche a la mañana. La abuelidad todo lo arrasa. Convierte a las fieras en clones de María Jesus (la del acordeón). He visto madres más duras que Chuck Norris convertirse en Concha Cuetos al escuchar por vez primera el llanto de su nieto.

Abuelas divertidas

Y es que las New Yayas viven envueltas en luz de arco iris, huelen a tarta recién hecha de fresa y arándanos y hasta cantan nanas. Están felices. Como para no. Ya han cumplido con la sociedad, pero claro la energía ni se crea ni se destruye solo se transforma y toda esa mala hostia que impregnaba sus «Tú te callas porque lo digo yo» y los siempre socorridos “Mientras vivas en esta casa…» y tantos y tantos hits de nuestra infancia tiene que ir a parar a algún sitio. Ese mal genio no puede desvanecerse así como así.

Verá Capitán, esta es mi teoría. La mutación de madre a abuela libera esa energía que imbuye al nuevo padre o la nueva madre sin que este se de cuenta. Es un Tú la llevas espiritual. Solo que el afectado no se huele la tostada y se va dando cuenta del cambio poco a poco. Tanto le pasa a mujeres como a hombres. La abuelidad es paritaria.

Un día tu hijo te pregunta que hay de comer y tú le respondes tajante:

—Comida.

Comida. Hostia. Te quedas pensando. Comida. Cómo te suena esa respuesta. Bueno, seguro que no es nada importante. Sigues siendo tú, un papi/mami guay, como siempre.

Otro día estás tan tranquilo en casa leyendo el Pronto y tu hijo te dice que no encuentra sus zapatillas y tú, con un no sé que te posee le respondes:

—Como vaya yo y las encuentre, verás…

Uy. Qué demonios me pasa. Te miras al espejo. ¿Me pasa algo raro? No, qué va. Soy yo. ¿Y esas canas? Será la luz que me da raro. Todo va bien.

Y en algún momento, posiblemente en una comida y tras decir «Ni pollo, ni polla» o «Yo no soy el Banco de España» uno asiste a la revelación completa. Una revolución Premium. Ya tienes acceso a toda la sabiduría del Universo. Ya sabes a dónde ha ido a parar la mala hostia de su padre o de su madre (o la de los dos). La tienes tú. Hay que asumirlo, aceptarlo y esperar al día en que nos convirtamos en abuelos para poder jugar al Tú la llevas con tu hijo y deshacerse de todo eso. Ya se joderá él, ya. Cuando la abuelidad penetre en mi ser. Se va a cagar.

Así que ya sabe Capitán, un día usted también se dará cuenta de que la vida es circular y tras un pequeño intercambio de pareceres con su hijo, un domingo a primera hora de la mañana zanjará la conversación diciendo:

—Cuando seas padre comerás huevos.

Y se sorprenderá por dos razones.

  1. Se ha convertido usted en su padre,
  2. Aún no sabe qué coño significa ese refrán y solo esperas que no sea literal.

Aquí le dejo un artículo muy bueno sobre frases de madre.

Saludos Capitán

 

Diario de a bordo: De madre a abuela

De madre a abuela

Estimado Capitán:

De madre a abuela. No, no es la secuela de aquella canción de Julio Iglesias. Mi informe de hoy Capitán versa sobre los cambios que se producen en una madre, cuando se transforma en abuela. Es como un virus. Vamos con un ejemplo práctico.

Ayer nos tocó comer en casa de mi madre. Comer en casa de una madre siempre es una experiencia intensa, pero si esta madre es abuela primeriza y encima de gemelos la cosa ya puede alcanzar tintes dramáticos.

Cosas que he descubierto en estos casi tres años de paternidad sobre mi madre. La transformación de una madre en abuela es como la transformación del Bruce Banner a Hulk, pero al revés. Se desinflan de amor. Pongamos un ejemplo.

Hora de comer. Un día cualquiera de 1985

Vuelvo del colegio. Dejo el abrigo y la mochila perfectamente tiradas en la escalera y me siento a la mesa. Mi madre me grita con amabilidad para que recoja las cosas.

—Esto no me gusta mamá

—Pues es lo que hay (Frase corta, certera, irrefutable)

—Pero es que la merluza con ajada no…

—¿Y qué quería el señor? (Ironía de madre. De las mejores y más desquiciantes)

—Croquetas

—No puedes vivir a base de croquetas, mira que pintaza tiene la ajada.

—No me gusta

—¿No la quiere el señorito? Pues nada. Para merendar entonces y si no te la acabas a la tarde, para cenar la tendrás. (Ironía+amenaza. Los ochenta en estado puro)

—¿Puedo ver la tele por lo menos?

—Cuando acabes hablamos. (Frase de cierre potente, pero vaga. Es el Yippi Kay ye de las madres)

Hora de comer. Año 2018

Los niños entran como un terremoto en casa de la abuela y revuelven todo. Mi madre sonríe orgullosa. Me mira y asegura que llegamos tarde, que le a las 13:45. Ni de coña, el wassap dice lo contrario (14:15), ahí todo queda grabado, pero un madre es como Dynamo, en la distancia corta te convence de lo que sea. El menú consiste en pechugas empanadas, pechugas sin empanar con patatas fritas o arroz y croquetas de jamón; para Ovugirl ensalada y también hay una crema de verduras. Algo estaremos celebrando.

Tomás no quiere las pechugas.

—Ay que no comen nada, pero bueno si no las quiere no pasa nada. Tengo croquetas.

Tomás escucha la palabra croquetas. La cara le cambia como cuando un borracho escucha de lejos vino gratis.

— No pasa nada cariño. ¿No quieres el pollo? No hay problema. Espera que la abuela te corta las croquetitas cariño. ¡Ay mis niños qué riquiños!

Antón me mira mientras mastica una croqueta como diciendo: ¿Y a ti no te las corta nadie? Pringao.

—A mí no me sacabas ni las espinas del pescado—intervengo.

—Sí que te las sacaba no seas mentiroso— increpa Dynamo.

Mi madre ha mutado en abuela. Hasta a veces les ofrece chocolate antes de comer (WTF?) con las excusa esa tan de moda de que las abuelas están para consentir. En realidad, la torean como quieren. Tomás le pide el móvil para ver Canciones Infantiles pronunciado Casione Ipantiles, es como un argentino en miniatura.

—¡Que no mamá, que después no duermen la siesta! ¡Ni de coña!

Tomás llora. A lágrima viva. Parece un cantaor el día que murió Lola Flores. Mi madre le pone el móvil. Yo no quiero cabrearme, respiro hondo e intento acabarme la merluza con ajada.

Salud Capitán

Mama

P.D. Las pechugas empanadas de mi madre con arroz es mi plato preferido. Madre no hay más que una. No hubo ajada. Era una licencia creativa. Ojalá la ajada desaparezca del Universo.

Comparte. Es bueno para todos.