Diario de a bordo: La aguafiestas

Estimado Capitán:

No sé si le he hablado en alguna ocasión de cómo dividen los terráqueas su planeta. Verá, se han inventado una cosa que se llaman «países» que son algo así como los cojones de un armario. Cajones. Perdón Capitán, ya sabe que a veces me cuesta dominar la lengua de este lugar. Le decía que son como cajones. Los miembros de un país hablan un idioma concreto, animan a su selección (salvo San Marino), tienen sus costumbres gastronómicas, sociales etc. Hay un montón de países en La Tierra. Actualmente existen en el mundo unos 194 países y unos 5.000 millones de personas de las cuales la mitad son mujeres. Pues ayer en el restaurante nos tocó al lado una señora danesa, la aguafiestsas, que al ser de DInamarca—un país que tiene nombre de folio me hace desconfiar—no entendía ciertos comportamientos y por supuesto nos lo hizo saber.

Primero la aguafiestas mandó a un embajador, un colega suyo que iba algo achispado. Quizás las 37 cervezas sobre la mesa tenían algo que ver. El hombre— cuya nariz me recordaba a la del famoso juego de los 80 Operando y cuyo aliento casi me tumba (tarumba)— me pidió con educación nórdica (nordic education) si le podía explicar a la señora danesa, a partir de ahora «puta vieja», por qué los niños estaban en la calle tan tarde (21:00 horas) ya que a ella semejante osadía le parecía mal. Me giré para buscar la cara de la señora. Allí estaba. Y en seguida supe por su bigote que era una mujer de carácter. Por complexión y rictus me recordó a la madre de los Fratelli en Los Goonies, pero sin su atractivo.

Su acólito me preguntó si hablaba inglés y le digo que yes, así que me empieza a decir que la «puta vieja» —la aguafiestas—piensa que es muy tarde, que hace frío, que es de noche y que los niños no tienen que estar allí. Yo pienso que si alguien no tiene que estar allí son ellos que son daneses y Dinacuatro o como quiera que se llame ese país en el que a las 7 es de noche está muy lejos.

En Wikipedia, que es la gran base de datos de este planeta en la que cualquier analfabeto puede escribir, dice lo siguiente.

«A los daneses les gusta la diversión y la vida social, pero también son trabajadores constantes cuando las circunstancias lo requieren»

Vamos, que según la Wikipedia son Hobbits.

Otros textos aseguran que son gente tolerante. Y estoy seguro de ello. Pero cotilla también. A mí no se me ocurriría ir en Copenhague casa por casa, llamando borracho al timbre y preguntando:

—Hello, ¿habla usted español? Mire una cosa, ¿qué coño hacen en casa metidos en casa a esta hora? No me parece bien. Baje y chupamos juntos el hielo de la acera.

La señora danesa (P.V.) al ver que yo dominaba el inglés con la soltura propia de un nativo (de Lugo) se envalentonó y comenzó con un tercer grado digno de la TIA.

—Pero, ¿y a que hora se levantan?

Me dieron ganas de cantarle «Al alba» de Aute, pero como soy un ser educado le seguí el rollo.

—¿Es que es muy tarde? ¿Son gemelos?

—No señora es usted que lleva seis Jaggermeister. Claro que son gemelos.

—En Dinamarca…

Y ahí dejé de escuchar a la aguafiestas.

La verdad es que lo de expresar tu opinión cuando nadie te la pide no es cosa de exclusiva de daneses, no sería justo. Mire Puigdemont.

Saludos y a las aguafiestas…ni caso.

la aguafiestas
Lechón le ofrece a la señora danesa su imitación de De Niro en Taxi Driver.

 

 

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Diccionario Niño-Mundo (I edición)

 

DICCIONARIO NIÑO-MUNDO

(I edición)

Estimado Capitán:

Los niños humanos tienen su ritmo de aprendizaje. Ninguno es igual al otro así que no se debe comparar a un hijo con el del vecino, a no ser que haya un parecido razonable, pero ese es otro tema. Dice la leyenda que los niños son un poco más lentos que las niñas y que los mellizos— que viven en su propio y selecto parque temático de comunicación propia— también van a su bola. Poco a poco van diciendo palabras e incluso empiezan a formar sus primeras y rudimentarias frases.

Algunas de ellas son clásicos que ya hace tiempo dominan. En la cabeza del ranking están las palabras papá y mamá y no por ese orden. La realidad es que solo utilizan la palabra papá cuando mamá no les hace caso, pero eso pertenece al mundo de la estrategia y la táctica que veremos en otro post. Y es que los niños son grandes estrategas que parece han leído cien veces “El arte de la caca”. En este ranking de palabras primerizas también aparece ese bisílabo, caca, que ellos pronuncian con tilde en la última «á»: cacá. Al principio, cuando empezaron a pronunciarla pensaba que iban a recitar la alineación del Madrid del 2010.

La más repetida, unas 527 veces al día cada uno, es Aba que a pesar del parecido nada tiene que ver con el grupo sueco tan famoso en los setenta, lo que ellos quieren transmitir es la idea de agua. A veces me da la sensación de que para ellos todo lo que existe es agua. Aba, aba,aba, aba. Ahora entiendo porque los humanos dicen que el 80% de la Tierra es agua, pues ya podían haberle llamado al planeta Planeta Agua ¿no?  Son rebuscado a más no poder.

Los lechones muestran una inclinación al bilingüismo en términos como «go,go,go!» o «Cheis» que utilizan para hacer referencia a La Patrulla Canina. Por cierto, son capaces de detectar cualquier objeto de merchandising a más de 300 metros y a oscuras.

Hasta aquí las palabras comunes.

Cada uno ha desarrollado un idioma distinto. En el caso de Antón es el típico idioma de bebé, un lenguaje lleno de sílabas inconexas, pero en el que se puede atisbar cierto patrón que se va repitiendo y afianzando día tras días. Ahí quedan sus primeras frases: «Mama pan» o «Mama aba». No muy originales, eso es cierto, pero efectivas al 100% sobre todo la vez 156. Y a estas alturas se trata de eso. Estas semana Antón esta coquetando con la palabra banana, anama en su mundo—al principio creía que decía enemapero eso sería un tanto precipitado— y con la palabra kiwi traducida como piwo que parece el nombre de un payaso de los años setenta. «¡Con ustedes el gran Piwo! Con esta palabra se da un fenómeno inquietante. Depende del momento muta.

—Antón di Kiwi

—¿Piwo?

—Ki-wi

—¿Tu-tú?

—¡Ki-wiii!

—¡Mi-ñoooo!

El idioma propio de Tomás está basado en el tirolés. Y no hay Dios que lo entienda. A veces suelta una retahíla indescifrable, pero su expresividad es tal que queda claro el objeto de sus inquietudes. Suena algo así como «girigigligligli». Lo estamos estudiando ya que tenemos varias teorías. Podría ser un dialecto del xhosa o una variante del esperanto.  Personalmente creo que es un idioma que está ya en el ranking de los 10 más raros del mundo.

Es de esperar que este diccionario siga creciendo en los próximo meses así que seguiremos informando de las novedades en el Diccionario Niño-Mundo.

Saludos.

 

 

FAQ: ¿Cómo tener gemelos?

¿Cómo tener gemelos?

Estimado Capitán:

Sin duda esta es una pregunta que  está al orden del día, pero la gente de La Tierra lo pregunta de una manera más elegante. En vez de un «¿Cómo habéis hecho para tener gemelos?» la cosa es más  «¿Y hay antecedentes en vuestra familia?» «Sí señora, a un tío mío lo detuvieron por robar en Carrefour, pero poco más».

Cuando nos enteramos de que íbamos a ser padres de dos lechones  el programa en el que trabajaba de guionista recibió la visita de una eminencia en fertilidad. Yo me esperaba a Rocco Siffredi, pero en realidad se trataba de un experto que centraba su experiencia más en la teoría, un científico del IVI  y claro, uno no podía dejar pasar la oportunidad. ¿Por qué? y sobre todo

¿Por qué cada vez hay más gemelos y mellizos?

Pues el señor me explicó Capitán que hay tres factores que intentaré resumir.

  1. La edad de las madres: Cada vez las mujeres tienen los hijos más tarde. A mayor edad mayor probabilidad de convertirse en madre de lechones.
  2. Tratamientos de fertilidad: Al parecer un embarazo múltiple puede ser resultado de los tratamientos de fertilidad.
  3. Pastillas anticonceptiva: Parece ser que cuando la futura madre de lechones deja de tomar la píldora durante un tiempo ovula doble y claro…como que aumentan las posibilidades.

Y todo estos factores Capitán, pues hacen que cada vez vengan al mundo más lechones de dos en dos.

Técnica fecundadora para tener gemelos

Todos los profesionales aseguran que para tener gemelos, mellizos, trillizos etc. Hay que hacerlo con cuidado de no romper nada.

Internet está llena de trucos para tener gemelos, pero a mí me da Capitán que da que no deben estar basados en métodos científicos. Cosas , ya sabe, que no se cree ni Blas.

Foro ¿Cómo tener gemelos?

«Hola, soy Cristina, tengo 24 años y mi sueño sería tener gemelos como Cristiano Ronado. ¿Alguien me puede ayudar?»

«Hola Cris. Soy Laura de Ciudad Real. Para quedarte embarazada de gemelos tienes que ver el tercer capítulo de la sexta temporada de Juego de Tronos untada en leche de cangura mientras saltas sobre tu pierna izquierda en el momento del clímax. ¡Suscríbete a mi canal de You Tube sobre carnicería, ya somos 13 subscriptores!»

«Hola me llamo Mario y me gustaría saber si conocen algún truco para dejar embarazada a mi novia ya que su sueño es ser madre de gemelos soltera, lo cual me mosquea bastante, pero ese es otro tema. He probado todo, pero de momento nada ha cuajado. ¿Qué puedo hacer?

«Hola Mario. Soy Esther de Elche, hay varias técnicas que puedes implementar. a) Untarte los testículos con una solución de aceite de hígado de salmón que puedes encontrar aquí , después debes desnudarte totalmente (menos los calcetines) y cantar con la venta abierta Una rosa es una rosa de Mecano, en re mayor. ¡Hazlo al menos tres veces al día y notarás resultados inmediatos en unos meses! ¡Suscríbete a mi canal de You Tube sobre carnicería, ya somos 12 subscriptores!»

A ver Capitán, mejor será consultar profesionales. Ante la pregunta ¿Cómo tener gemelos?…. Profesionales.

En nuestro caso fueron por generación espontánea al fin y al cabo hay otro factor que influye, en realidad dos:

Sperman y Ovugirl.

Saludos Capitán.

 

Sucríbanse a nuestro canal de Cartas a 1985, ya somos 134…

 

 

 

Diario de a bordo: Patrulla Canina vs He-Man

PLANETA MELLIZOS

(22 meses y tres semanas de misión)

Estimado Capitán:

Los niños crecen bien, fornidos y lozanos. Les gusta la empanada, la fruta en su justa medida, el pescado y estoy casi seguro de que si le echase un kilo de clavos de cabeza plana también se los comería. También les gusta mucho desordenar cosas que su madre —la legendaria Ovugirl, madre de lechones—ha ordenado previamente. Cuando esto acontece me cae la bronca a mí ya que en esa situación parece ser que son mis hijos. «¡Mira lo que han hecho tus  hijos!»  Como si fuesen hijos exclusivamente míos y se hubiesen generado de manera espontánea, como los Barbapapá, lo que me convierte a mí una espora. Pero ese es otro tema. Hoy vamos a hablar de dibujos animados. De los de ahora y de los de antes.

La Patrulla Canina

La última moda se llama La Patrulla Canina. Vamos por partes Capitán, los dibujos animados son lo que ven los niños en La Tierra para entretenerse antes de hacerse mayores y volverse gilipollas con el fútbol. El nombre de La Patrulla Canina está muy bien elegido ya que define a la perfección el alma de la serie. Al poner un capítulo uno se encuentra a un grupo —de ahí lo de patrulla— de canes — de ahí lo de perros— que hacen el bien por dónde quiera que van. Y todos contentos. Perros que hablan entra dentro de lo clásico. Que hablen vale, pero que no caguen cada tres metros no se lo cree ni el tato. Pero bueno, quitando esos detalles de ciencia-ficción La Patrulla Mola. Hoy por hoy, existen otros dibujos para niños más vanguardistas cuyos autores fuman una pipa de crack mezclada con peyote antes de sentarse a escribir.

Le voy a confesar un secreto. La canción de apertura de la serie me tiene hasta los cojones. Perdone por mi lenguaje Capitán. Pero es que llevo dos meses cantándola mentalmente y lo peor es que me asalta en los momentos más inesperados. Por ejemplo, en medio de una reunión de trabajo… Ya está aquí… en el baño…. ya llegó… en el coche…la Patrulla Canina…Un amigo con hijos de la misma edad que los míos me confesó que la canción se le había enquistado en el subconsciente hasta  tal punto que la escuchaba en medio del coito…. vamos todos a una. Un desastre.

La Patrulla Canina tiene una misión que básicamente es la misma puta mierda siempre. Perdone de nuevo por mi lenguaje, es que me dejo llevar y aquí en La Tierra hablan todos como camioneros checos. Prosigo. La patrulla salva un pato, la patrulla salva un oso, la patrulla salva un yihadista, la patrulla salva al Fary que se ha quedado atrapado en una montaña. Cosas así.  Uno de los perros tiene una excavadora, otro un helicóptero, otro un barco, un coche de bomberos…y viven en una torre de control. Todo muy rural. Ahí hay pasta. El jefe de los perros es el amo que se llama Rayder porque Manolo estaba cogido y no es tan comercial para vender millones juguetes. Nadie compraría un muñeco de Manolo. Ni siquiera yo. En mi época lo que molaba era He-Man.

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He-man y los Másters del Universo

He-Man que era un tío cachas, exhibicionista con el mismo peinado que tu abuela que luchaba contra el malvado Skeletor, un tipo de lo más malvado con una calavera por rostro que parecía salido de Proyecto Hombre. A mí también me compraron mis padres aquellos muñecos molones, los pedía por mi cumple o por Reyes. He-Man y Skeletor. Jamás me hubiese comprado un muñeco de Jacinto, el príncipe de Grayskull y su archienemigo Chema, el yonki hipermusculado. Pues no. El nombre de He-Man mola y que tus padres te lo pongan es un triunfo para toda la vida. Un nombre cargado de testosterona. He-Man (Él-Hombre). Daba igual que después saliese vestido para el Orgullo Gay. Él era el Amo del Universo, entendiendo por Universo el «todo espacial y el temporal eterno» y no el pub de la zona antigua Pontevedra. La dueña se llama Marta no He-Man, aunque también ha tenido que luchar con más de un Skeletor los sábados por la noche, pero es posible que me esté desviando del tema. Resumiendo, He-Man tenía también su patrulla que eran como los Village People del espacio y luchaban para salvar Eternia que es un planeta que aunque tiene nombre de tienda de moda mola mucho y no merece la extinción.

Al final todo es marketing, pero que bien me lo pasaba yo salvando a Eternia y que bien se lo pasan ellos rescatando a La Veneno de un peligroso descampado como hace La Patrulla.

Capitán le dejo que me piden que les ponga «Oto».

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Saludos.

PD. Recomendación de hoy Capitán el blog de Un papá en practicas y sus artículo Cada post un regalo.

 

 

 

 

 

 

 

Diario de a bordo: El chochete vacilón

Estimado Capitán:

Las atracciones para niños se han transformado en estos años entre mi niñez y mi paternidad. ¡Y de qué manera! Recuerdo los cochitos de mi infancia que tenían nombres como los coches de choque, los caballitos, la cadena, el tren de la bruja…Nombres de atracciones mágicos que por unas monedas te daban lo prometido en la publicidad. Los coches de choque chocaban, los caballitos trotaban en el aire sin moverse de su sitio, las cadenas giraban y eran, pues eso, cadenas y el tren de la bruja tenía una locomotora y sí, una bruja. Cinco minutos de girar sin parar y de saludar cada vez que uno pasaba por delante de sus padres. Felicidad absoluta.

Treinta y pico años después me sorprendo subiendo a mis propios hijos a una de estas atracciones y para hacer honor a la verdad hay cosas que no han cambiado mucho. Los señores que recogen las fichas parecen todos de la misma organización criminal y la música sigue estando elegida por una mona con un martillo. Los críos siguen saludando con tal ímpetu que parecen los de Loca Mía sin abanicos y los padres siguen exagerando el saludo tanto en cara, ojos como sonrisa. Parecen payasos sin maquillaje colocados.

En lo que sí ha cambiado la cosa es en el nombre de las atracciones. Imagínese usted mi sorpresa Capitán al sentar a los niños en su flamante coche de bomberos y comprobar en las fichas que están subidos en la colosal atracción El Chochete Vacilón. Anda que no habrá nombres más adecuados aunque huelga decir que el adjetivo también se las trae. Tras comprobar dos veces que estaba leyendo las palabras correctas—primero pensé en que quizás estaba leyendo mal un nombre más adecuado como El cochete vacilón o el cohete vacilón— pero no, estaba delante de una atracción creada por unos tal hermanos Silva que se llamaba El Chochete Vacilón.

Supongo que la reunión creativa habrá pasado a la posteridad.

Base de los Hermanos Silva S.L. reunión para el nombres de atracciones

—Buenos días a todos…

—Si solo estamos los dos Juan…

—Siempre jodiendo Luis. A ver, vamos a empezar con la orden del día 16 de abril de cara a la temporada veraniega de ocio y tiempo de este año. Y rapidito que tengo sed.  Primer punto. Nombres de atracciones.

—Pues a ver, he estado pensando y como hay coche y dan vueltas y vueltas podríamos bautizarla como Autopista loca o Autopista sinfín.

—Me parecen unos nombres, no sé como decírtelo hermano…—dice el mayor de los Silva—unos nombres de mierda, eso es,  creo que esa sería la definición más adecuada. Desde el respeto, por supuesto.  Necesitamos algo más atrevido, algo que llame la atención a los padres.

— El chochete vacilón—dice sin dudar el pequeño de los Silva.

—Eso sí. Ahí le has dao. Me encanta. Les gustará a las madres modernas y a los padres todavía más. El chochete vacilón—dice saboreando cada palabra—. Suena bien. Cho-che-te. Es divertido. Podría ser el nombre de un payaso italiano. ¡Con ustedes el chochete vacilón! ¿Cómo te has inventado esa palabra?

—Bueno, en realidad…vi el nombre ayer por la noche en la carretera de Burgos resplandeciendo en elegantes luces de neón rojas y violetas. Me pareció un buen nombre.

—Eres un genio. Vamos a por ese sol y sombra que nos lo hemos ganado.

O algo así sería.

LA REALIDAD

La cuestión es que la atracción existe y nadie parecía darse cuenta del nombre. No creo que sea para escandalizarse, pero puede dar lugar a dramáticos equívocos.

—¡¡¡¿Que te has gastado treinta euros en el chochete vacilón?!!!

—¡Mamá, no le riñas a papá que está guay!

—¡¿Y con los niños?! ¡¡¡¿Pero a ti que coño te pasa Alfredo?!!!

Aunque la realidad es que la mayoría de usuarios del chochete no tienen edad para hablar que si no…

—¿En qué te has montado?

—En el chochete vacilón.

— Qué suerte. ¿Y tú?

—Yo nada dos vueltas en la Polla Loca y pa casa.

Nombres de atracciones, todo un reto.

Saludos Capitán.

 

 

Nombres de atracciones
Montando en El Chochete Vacilón

 

 

Hoteles sin niños

Estimado Capitán:

En esta planeta la gente es un poco rara.

No toda la gente. Solo alguna, pero hace mucho ruido. Hoy he leído (que es como masticar, pero por los ojos) que se están poniendo de moda los hoteles sin niños. El sueño de Herodes. Según sus defensores son los mismos padres los que promueven esta etiqueta ya que cuando se quieren pillar un fin de semana para ellos solos quieren estar sin niños. La verdad es que a la hora de pillar todo el mundo prefiere estar sin niños y eso nunca ha sido un problema. Lo que no molan son las imposiciones camufladas de lo que sea.

Frasecillas de reclamo de estos establecimientos.

«Solo para adultos, tranquilidad garantizada»; «pack romántico, jacuzzi, chimenea». «Hotel adults only (a partir de 16 años). Disfruta de lo mejor de ser adulto».

Solo les falta añadir. “Final Feliz”.

Esto lo que es un picadero chusco de los de toda vida. Lo que me lleva a pensar que todo esto puede ser una nueva estrategia semántica para que locales de segunda de sábanas acartonadas prosperen bajo el término “hotel”

Además, ¿para qué liarse con tanta frase si con cambiar una letra ya está todo solucionado? La H por la M.

Motel.

En fin que estos humanos montan tonterías dónde no las hay.

Yo soy el primero que no llevaría a mis hijos a un sitio de este tipo, pero tampoco hay que prohibir.

“No es que está el derecho de admisión que es un derecho…”

“Tú calla culosudao que nadie te ha preguntado nada”.

Vale que no todos los humanos son padres, pero sí que han sido niños. Pensemos un poquito y basta de ponernos etiquetas que parecemos Mercadona. Los veganos con los veganos, las mascotas con las mascotas, los gais con los gais, Patxi López con Susana Díaz. Esto es un First Dates sin sentido.¡Ya está bien! ¡Que así nos estamos desconectando hijos míos!

Tampoco sé para que molesto. No voy a ir.

EL FUTURO

Espero que no se convierta en moda porque enseguida y según los motivos que alega este gente de tranquilidad, intimidad etc. Pues ya veo yo cosas como:

¡Mercadona Kids Free! ¡Compra tus condones sin que tus hijos te pregunten si son globos feos!

¡Cines Kids Free! Ven a ver lo nuevo de Disney sin las molestas risas de los niños. Y si lo tuyo son las emociones ven a la sesión golfa que por no haber no hay ni gente y a ver que se os ocurre.

Y para los padres especialmente especiales llegan:

¡Guarderías Kids Free! ¿Lo pasas mal al recoger a los chavales? ¿Te molesta el ruido? En Guarderías Kids Free nuestros bebés son de puta pega y no hacen ruido ni cagan ni nada. Reserva tu plaza ya.

Lo dicho. Hay mucho gilipollas. Los padres se merecen unas “vacas” de vez en cuando, pero los padres listos saben cómo y dónde hay que hacerlo.

¡Un abrazo Capitán!

 

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Diario de a bordo: 5 momentos inolvidables

Estimado Capitán:

En este informe le explico los cinco momentos que no tienen precio de esta aventura llamada paternidad. Son muchos los instantes que nos hacen sonreír como un alcalde medicado, pero en esta ocasión me que quedado con cinco, a ver que le parecen.

 

5) El momento Paul McCartney

Ese momento que ellos están en la cuna a primera hora de la mañana y tú te diriges, ajeno a que ya se han despertado, a la ducha. Paso por delante de su habitación y allí están, lanzando sus brazos al aire, suplicándome que les haga caso, que les abrace. Que me haga un selfie con ellos. Me lo hago.

4) Momento Waterworld

Ese momento en el que te despistas y escuchas el chapoteo del agua. En casa no tienes un estanque así que solo puede ser una cosa. Corres al baño y te los encuentras a los dos con esa cara de felicidad  y las manos metidas en el wáter removiendo el agua. Te miran como diciendo: ¿A qué esperas julai? Venga que hay sitio para otro. 

Son tan felices en ese momento que reconozco que me da pena sacarle las manos de ahí, pero mi responsabilidad como padre me puede. Me hago el escandalizado y les digo que eso no se hace, caca. La próxima vez me uno.

3) Momento Baño

Ese momento en que descubren que el agua mola, pero que no pueden agarrarla. Se sientan en el baño, un poquito de espuma por aquí, se agarran la pirolilla y la estiran y yo les digo que no, que no crece, se ríen como si entendiesen, se salpican y mueven a cabeza de un lado a otro cuando. El baño parece Toys´r Us después de un terremoto.

2) Momento Máma

Saben decir mamá, pero lao pronuncian como mmma-mmma. Parece que se vayan a arrancar con el Bohemian Rhapsody. Llevo tres meses intentando que digan “papá” y nada. Alguna vez han pronunciado los fonemas sueltos, pero nada con sentido. En más de una ocasión los siento en mis rodillas, les miro a los ojos y les digo:

—Papá, di papá

Me mira

—Pá-pá

Sigue mirando, inteligente y sonriendo

—Pa-pá

Cualquiera que me vea diría que el que no sabe pronunciarlo soy yo.

—Pa-pá

Al fin abre la boca y dice:

—Mmma-mma

Un desastre Capitán.

 

2) Momento Despertar

Ese momento en que despiertas y por haches o por bes acabáis todos en la cama y piensas “Anda que suerte tengo”. Qué guapos, qué felicidad estar así todos juntos esta mañana tempranito.

Este tipo de momento solo se da el sábado.

Aquí le dejo otro momento extra. Yo le llamo “El Arrebato”

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Diario de a bordo: Aplausos

Estimado Capitán:

Le escribo con un trancazo del 15 (me refiero a un resfriado). Al final tanto hospital y tantos virus de unos y otros, pues es lo que tiene. Tengo la garganta con placas que a juzgar por el dolor deben ser por lo menos tectónicas.

Hoy le quería hablar del aplauso. Vivimos en esa era. ¿Cada cuánto aplaude usted en su vida normal? Ellos se pasan aplaudiendo la mitad del día.

Parece que estoy criando a Los Chichos.

Aplaudir. verbo transitivo/verbo intransitivo

Chocar repetidamente las palmas de las manos una contra la otra como muestra de aprobación, admiración o acuerdo con una persona o con lo que hace.

Supongo que aplaudir es el primer acto de refuerzo (o de los primeros) que aprenden los lechones humanos. En realidad es culpa nuestra, los padres, que sin darnos cuenta los educamos desde muy pequeños en el aplauso. Si hacen algo bien nosotros aplaudimos confiriéndoles el status de artistas,  divos etc. Son al fin y al cabo las grandes estrellas de nuestras vidas. Y ellos, que son más listos que nosotros, pronto empiezan a imitar ese comportamiento. Con cada aplauso vienen a decir algo así como: “Mira papá, ya está lo he conseguido”.

Estos dos aplauden siempre. Termina una canción…Aplauden. Acaban la merienda…Aplauden. Llega alguien a casa …Aplauden. Se te mean en la cara…Aplauden.

Además tienen varios estilos de aplauso que van desde lo que yo llamo el Lina Morgan (descoordinado y atropellado)  hasta uno mucho más elaborado “el Antonio Carmona” un aplauso tan rítmico y lleno de arte que parece que se van a arrancar por bulerías de un momento a otro. Hay una gran paleta de colores en el mundo del aplauso, pero el que más ha llamado mi atención es el que se podría clasificar como el Aplauso de Pavlov , ya sabe usted Capitán, aquel del experimento con el perro y el filete.

Pues esto es parecido.

Anton Jr. tiene asma y al principio la mascarilla le daba miedo así que Ovugirl (madre de dragones) y un servidor nos pusimos a jugar con él para que lo entendiese como un juego. Después de su paso por El Hospital (The Hospital) ya lo tiene asumido y es él el que busca la mascarilla incluso cuando no le toca. Sabe que cuando acaba el proceso toca un aplauso rico que inunda cada esquina del salón.

La sorpresa me la llevé ayer por la noche cuando tuve que darle uno de los inhaladores  y el lechón estaba durmiendo a muslo suelto. Le puse la mascarilla, apreté dos veces el inhalador y él sin abrir los ojos ni moverse al acabar el proceso …¡Aplaudió!. Fue una breve ráfaga que me provocó una carcajada. Como los diputados estos que se duermen y después aplauden como si sí.

Pues que aplaudan claro que sí.

Ya se les irá pasando. Uno con los años pierde la costumbre. Yo he intentado recuperar la costumbre, pero la gente me mira raro. Aplaudí al carnicero cuando me cortó la carne y me miró como si le estuviese puteando, un taxista me dio bien la vuelta y yo paré un segundo para aplaudirle y tampoco sonrío mucho. La gente mayor no se lo toma como un cumplido, se lo toma mal.

Llaman a la puerta  Capitán, debe ser el pizzero seguro que él si me lo sabrá agradecer.

 

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Seguiremos informando.

 

 

 

 

 

 

Diario de a bordo: De hospitales y cárceles

Estimado Capitán:

Estos días han sido días duros, verá, uno de los lechones tiene una cosa que se llama bronquiolitis y lleva seis días en el hospital. Es bastante triste ver a un hijo  con oxígeno, tan pequeño, pero está feliz y poco a poco va mejorando. Es un campéon.

Y este sinvivir  de mascarillas, oxígeno, saturaciones, pitidos y enfermeras ha dado pie a ciertas situaciones y reflexiones que quería compartir con usted.

En primer lugar los hospitales humanos guardan similitudes con las cárceles humanas. Uno por lo general está recluido en ambos centros contra su voluntad. Te dan un uniforme y hay unos horarios preestablecidos: El del tratamiento, el del rancho, el de apagar las luces…Y el pequeño Antonciño pues los cumple todos a rajatabla y con voluntad espartana aunque de vez en cuando se le fuga una mirada por la ventana (su habitación da a la calle) y en sus ojillos se dibuja el brillo nostálgico de la libertad. O a lo mejor es el catarro.

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Con la abuela, ansiando la libertad.

Compañeros de celda

Hasta el momento el pequeño A.  ha tenido dos compañeros “de celda” el pequeño B. que enseguida salió en libertad provisional y la pequeña C. que entró ayer en prisión. Es muy salada, pero tose como un camionero búlgaro. Es reincidente la semana pasada ya estuvo en este módulo, pero se ve que la justicia y las recaídas son implacables. Antón le pone ojitos y ella sonríe. Supongo que eso hace más llevadero el encierro de mi hijo…

Tratamientos

Cada cuatro horas al chaval se le aplica una cosa que se llama nebulización que es un tratamiento que tiene nombre de galaxia. En realidad es tan solo una mascarilla, pero la imagen acojona. Ver a tu hijo así hace que todo se tambaleé, pero hay que tirar para adelante.

No sé Capitán que hay en esa mascarilla, pero le pone como una moto. Desde luego por los efectos uno diría que el chaval acaba de esnifar pegamento por que le da un subidón que parece que viene de Woodstock. Mueve la cabeza, se tira sobra la cama en plancha y  con los brazos abiertos, se ríe y vive la vida loca. Eso le dura un rato y después le da el bajón. Es como Jim Morrison en pequeño.

También le metemos a traición un jarabe que para que las enfermeras te digan que sabe fatal ya debe ser de Hacendado por lo menos. El otro día se lo enchufé como una centella y puso la cara de cuando le das un buen sorbo a la leche y resulta que está cortada. Me miró cómo diciendo: Pero…¿Tú no eres mi padre? ¿Por qué me haces esto?

Enfermeras

Como los pacientes las hay buenas y malas. Más bien las hay buenas y bordes. Y esto es así en toda la galaxia. Es una ley inmutable del Universo.  En el 98% de los casos son atentas, cariñosas, resueltas y grandes profesionales. El otro 2% tiene el carácter (y el aspecto) de un mercenario checheno y más les valía callarse la boquita de vez en cuando. Estoy allí contra mi voluntad y si quiero una charla sobre paternidad ya me voy al TED. Bastante tengo yo con ver a mi hijo ahí postrado para que vengas dando lecciones. Gracias a Dios son excepciones, pero como las meigas…Habelas hainas.

Régimen de visitas

Somos un montón cuidando del pequeño Antón. Está mamá, papá, las abuelas y abuelos, los tíos…Todos nos convertimos en un gran equipo y eso da gusto, pero hay alguien que está sufriendo bastante con esta situación y que lleva casi una semana sin ver al “preso”: Su hermano Tomás.

Tomás

Está de bajona. Le falta algo. Deambula por la casa como una folclórica sin torero. Un poco tristón por la ausencia prolongada de su querido hermano. Su madre me contó que el otro día le estaba poniendo el pijama y al acabar Tomás le tendió el de su hermano. Es un niño muy sutil. Como un Gila de 80 centímetros. Supongo que de fondo sonaba “Love Story” o algo así. Así que también hay que darle cariño al pequeño Tomás. Estamos deseando asistir al reencuentro, pero si todo va bien nos quedan dos días más de condena como mínimo.

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Tomás posa triste, pero conquistador tras pasar por las manos mágicas de papá que en otra vida fue un gran peluquero creador de tendencias.

Capitán desde aquí quiero mandar mi abrazo a todos aquellos padres que tienen a sus hijos con enfermedades más graves en los hospitales y trasladarles mi más acongojante admiración.

Ellos y sus pequeños son auténticos héroes.

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Va por vosotros.

Seguiremos informando.

 

 

 

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