Urgencias y velocidad absurda

Así que aquí estoy. De nuevo en Urgencias, casi tres años después de la última vez, con la garganta ordenándome a grito pelado que ni se me ocurra articular un sonido. Cada vez que trago saliva algo se desgarra por ahí dentro y me imagino al enano de Juego de Tronos  con su sonrisa de cabrón y un pequeño puñal que rasga mi amígdala cada vez que esta se mueve lo más mínimo. Quiero que me den pastillacas.

pastillas

En cuanto he notado que el dolor dejaba atrás las cotas de lo normal he obrado como el hombre maduro y resuelto que soy y he llamado a mi madre, eso sí, lo he hecho con la dignidad y el estilo que se le presupone a un tío que luce ropa interior con el símbolo de Superman (el logo bueno, no el nuevo, en las crisis no hay que perder la elegancia).

Tiroteo a mensajes al Doctor L1 (Otorrino) y al Doctor L2 (Digestivo) sobre mi situación, mi medicación…sé que a buen seguro no saltaron de dicha y alegría en sus respectivos sillones al ver mis mensajes en plena tarde del sábado, pero bueno, si un día me llamasen ellos a mí para preguntarme cuál fue la formación original de Los Vengadores o para saber por qué Michael mató a Fredo pues…, si me pillase bien (en el baño) casi seguro que también les ayudaría.

Que si tómate esto y lo otro, que si seguro que vuelve a ser un abceso amigdalar… como son médicos amigos me dicen la verdad y no me mienten ni me sueltan patrañas del tipo “Estate tranquilo” o del subtipo “Seguro que no es nada”. Es más, dónde hay confianza da asco y el Doctor L2 al contarle que soy alérgico a la penicilina se permite hacer una observación llena de tacto:

─Entonces estás jodido amigo.

Me doy cuenta de que su diagnóstico (sincero y directo)  no es un tacto rectal anatómico, pero sí que lo catalogaría como tacto rectal mental ya que al decirme eso creo que noto su dedo hurgando en mi culo. De todas formas le agradezco la sinceridad, eso es lo que hacen los amigos de verdad: quitarle importancia al dolor e invitarte a afrontarlo con decisión y valentía. Gracias Lariño (¿ou Liaño?).

El otro Doctor, el L1 no dice tacos y me confiesa que puede ser un nuevo abceso ( él ya me había avisado en su momento  de que podría volver a ocurrirme) y me consigue una cita a ciegas en Urgencias con una otorrina de su confianza. “Te tratará bien”  Este tío es un ángel. Gracias Lede.

De momento lo que tengo no es un abceso, pero sí una amigdalitis de caballo. Eso es lo que pone en el informe (he eliminado la jerga médica y lo he traducido a un lenguaje más común ya que según los últimos sondeos este blog no solo lo lee la comunidad científica). ¡Cuesta de creer ¿eh?!

 

Mira que pasarme esto ahora. Ahora que estoy en plena gira de “Veraneando” y tenemos decenas de actuaciones esta semana. Justo cuando tengo más chollo que nunca. Ahora sé lo que siente un cantante de éxito cuando se pone malo de la garganta en …,un momento…,¡lo he conseguido!¡Soy Bon Jovi! Sonrío al pensarlo y un hilo de baba (muy rockera eso sí) resbala por mi comisura izquierda. Me chutan de todo  para bajar la inflamación y al ver tanta droga a mi alrededor pienso que igual no soy Bon Jovi, quizás sea Keith Richards…,mierda…, a lo mejor soy Melendi. Prefiero el abceso.

Un aplauso para mi madre que me condujo a Urgencias rauda y veloz a 60 km/hora (con picos de 62), en segunda y  señalizando en cada rotonda. Te quiero madre.

Hoy me he levantado mejor, me he tomado cinco pastillacas para desayunar y aún me duele un poco, así que a saber cómo será el bicho que habita en mí. Espero ponerme bien pronto (ya) y volver al Halcón Milenario, la furgoneta que nos lleva de veraneo por toda la geografía gallega a una velocidad que solo podría catalogar como absurda.

velocidad-absurda

 

¡Salud hermanos!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

6 Comentarios