Trabajo nuevo y viajes en el tiempo

7 de enero de 2014

“Los Reyes Magos no existen”.

Eso es lo que pienso mientras me hago unos largos en la piscina y pienso en el nuevo año que empieza. Les pido un trabajo y los muy cabrones se parten el ojete mientras ponen rumbo al lejano Oriente. Ya les vale…para una cosa que necesito. Nunca voy a encontrar trabajo de periodista. Es un imposible y ya me da igual. Yo a lo mío. Sin previo aviso, y con las pelotas aún irritadas por el cloro, el tiempo se dobla sobre sí mismo y tiene lugar uno de mis inesperados viajes al futuro.

9 de enero de 2014

Abro los ojos desorientado. Miro hacia los lados e intento ubicarme. Parece que estoy en una redacción, pero no sé dónde ni con quién. Miro alrededor, pero no reconozco a nadie. Parece que (increíble) estoy trabajando. En la pantalla de mi ordenador parpadea un guion sin acabar:

Entre familias anda o xogo. Programa 16: Os Cao (O Valadouro)

¿Qué coño es O Valadouro? ¿Quiénes son Os Cao? ¿Tengo curro? Noto el hormigueo característico que precede a mis viajes y desaparezco de la redacción.

20 de diciembre de 2013

Me presento en una entrevista de trabajo en el Colegio de Enfermería de Vigo. Tras una hora y media de charla la entrevistadora, Estefanía, me asegura que en unos días me llamará para decirme si el puesto es mío o no.  Le replico que, en mi experiencia, “la llamada del no”, nunca se recibe. Sonríe y me asegura que ella siempre se pone en contacto con los candidatos tanto para bien como para mal. Me dice que tiene mi número y que esté tranquilo, que me llamará. Nos despedimos cordialmente.

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16 de enero de 2014

Otro nuevo salto al futuro, esta vez algo más violento. Estoy en un plató de televisión, parece que se está grabando un concurso familiar. Lo presenta “El Tonecho”. La verdad que tiene coña el tío. No sé qué hago aquí, no lo entiendo. ¿Concurso yo? Si es familiar no creo.

Creo que la que está mi lado es la morena de “Tunight”, se gira hacia mí y me pregunta no sé qué de una tal Nati y de unos planos. Sonrío para no parecer subnormal perdido y, para escurrir el bulto, le digo que estoy cansado y que no puedo pensar. ¿Quién es Nati?

Fogonazo y vuelta al pasado.

10 de enero de 2014

Estoy sentado en un despacho y un tipo me explica las condiciones de el contrato. Cuando menta el sueldo noto un cosquilleo por todo el cuerpo, no por el hecho de ser alto o bajo sino por el mero hecho de tener un sueldo digno. Me pide que cubra un impreso y al fin averiguo con sagacidad (leo el membrete) que estoy en una conocida productora.

 15 de enero de 2014

Alguien me para por el pasillo y me pregunta si he visto a una tal Brenda. Me dan ganas de responder que no, pero que busque en el Peach Pit. ¿Quién es Brenda? El hombre vuelve a insistir: esta vez me dice si he visto a Javi. Le señalo una dirección a boleo y para no parecer muy imbécil salgo corriendo moviendo los brazos mientras me pierdo por el laberinto de pasillos.

9 de enero de 2014

-¿Entonces…tengo el trabajo?

─¡Que sí hombre tranquilo!

Nos damos un abrazo y contravengo una de las tres normas del novato: “No abraces a tu jefe el primer día de trabajo”. Las otras dos son: “No abraces a tu jefe” (así sin más) y “No abraces a tu jefe en la primera hora de trabajo”. Me doy cuenta que he infringido las tres.

Como para regalarme un Gremlin.

gizmo

Subo al coche y llamo a mi madre. Le cuento lo que ha pasado y se pone a llorar de emoción como Al Pacino en El Padrino III cuando matan a la hija. Si no has visto El Padrino III te he reventado la película, pero la culpa es tuya por no haberla visto antes, burro.

Le digo que se tranquilice, y que me llame cuando deje de balbucear como si le hubiesen amputado un brazo.

Vuelve a llamarme más tranquila (solo hipa) a los dos minutos. Le cuento la historia y la noto tan emocionada que no me atrevo a decirle que es solo un contrato por obra. Me imagino la conversación.

─¿Por obra de quién Antonciño?

─Por obra de Dios Mamá, por obra de Dios.

Yahveh

9 de enero de 2014

Miguel García le pregunta a Quique Morales por un redactor “creativo y divertido”. Quique se acuerda de mí y me recomienda.  Pensé que ese tipo de cosas ya no ocurrían. Q. me manda un mensaje al Facebook contándome la jugada. Hablo con mi futuro jefe y omito mi verdadera edad. No quiero que sepan que tengo 25.

20 de junio de 2036

Suena mi holograma neuronal. Es un número largo. Descuelgo tocándome la oreja. Es Estefanía.

Me dice que no tengo el trabajo.

¡Salud hermanos!

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Noche de reyes

Pensé que era de nuevo el granizo.

El primer ruido me sorprendió sobre las 4:30 de la madrugada; era un sonido extraño, hueco y rítmico, que hizo que mi párpado derecho se levantase, desvelado y cabreado, en busca de respuestas. El golpeteo se iba acercando a mi posición, creciendo de intensidad; definitivamente aquello no era granizo. Un estrépito en la cocina hizo que me levantase, acojonado, para comprobar qué diantres ocurría por aquella zona de la casa.

Recorría descalzo y a oscuras el pasillo sin hacer ruido, sigiloso como un político corrupto, cuando comencé a escuchar un murmullo; una suerte de conversación que me llegaba desde el otro lado de la puerta de la cocina. A medida que me acercaba al pomo de la puerta; la charla se iba tornando más y más nítida así que me paré a escuchar no sin antes marcar el 091 en mi teléfono.

Pude distinguir al menos tres voces y me sorprendí espiando la escena cual voyeur por una rendija de la puerta; lo que vi me sorprendió y aún hoy, tres días después me sigue pareciendo increíble. Tres señores de avanzada edad , claramente trastornados, se daban cita y departían alrededor de la mesa.

─¡No puedo con las pelotas Gas!─ dijo uno de los hombres que dejó caer su cabeza entre sus brazos, cruzados sobre la mesa, en un claro signo de cansancio.

─Tranquilo Mel, a ver que nos han dejado por aquí para recargar fuerzas. Hacemos un descansito y seguimos, que aún queda chollo de carallo ─ le respondió su compañero que a todas luces sufría alguna tipo de enfermedad mental.

Mi teléfono interrumpió la escena y me delató:

─Policía, ¿en qué puedo ayudarle?

Los tres ancianos miraron sorprendidos hacia la puerta. El más grande, el de color, la abrió de golpe y me encontró con el móvil en la mano y una mirada de clemencia en el rostro. Me llevé el teléfono a la oreja y me quedé en silencio: ¿qué podía decir? El  hombre me miraba con una expresión divertida en la cara, retándome a qué les delatase, pero simplemente me disculpé con la operadora y colgué.

Durante unos segundos nos quedamos todos en silencio, mirándonos unos a otros sin saber qué decir o cómo actuar, como púgiles desorientados en un cuadrilátero.  El tal Gas me miraba de arriba abajo con detenimiento y no  pudo ocultar una sonrisa al ver que, como siempre a estas horas, llevaba puesto solo un calcetín.

─Veo que sigues perdiendo un calcetín mientras duermes─ dijo el hombre mientras se mesaba la blanca barba.

─Y has engordado─ apostilló el pelirrojo.

─¿Sois los…?─ pregunté.

Baltasar, hombre de pocas palabras, asintió con la cabeza.

─¿Y qué coño hacéis en mi cocina?

─¡No digas tacos hombre!

─¡Oiga amigo, no me de lecciones que acabo de escuchar como usted acaba de decirle a ese de ahí que “no podía con las pelotas”!

─ “Ese” de ahí es Melchor y las pelotas a las que me refería son esas de ahí─ me aclaró el hombre mientras señalaba una gran  saca de tela marrón de la que asomaban tres o cuatro balones de fútbol y baloncesto.

Me sentí avergonzado al instante y les pedí perdón por mi vocabulario.

─Tranquilo Antón─ exclamó Melchor─ si te hace sentir mejor en realidad estamos hasta los huevos.

─¡Melchor!─ le reprendió Gaspar, ofendido por el lenguaje de su compañero.

─¿¡Qué!? ¿Acaso no es verdad? Vamos mayores Gas antes tardábamos diez minutos en llegar de Poio y ahora mira. Son ya las cuatro y media y aún no hemos llegado a la mitad de la ruta.

Baltasar asintió con gesto grave y Gaspar se quedó callado; sabía que su amigo tenía razón.

─¿Os puedo ofrecer algo de comer?

─Claro hijo, te lo agradeceríamos de corazón─ dijo Melchor.

─ ¿Lo de siempre? ¿Una jarra de leche y algo de fruta o turrón?

─¿Tienes nachos? Estamos un poquito hartos de la leche, de los higos y de todo eso…

─Nachos marchando, sin problema.

Cinco minutos después estaba sentado con ellos charlando alrededor de un buen plato de nachos del Mercadona.

─¿Cómo te va Antón?

─Bueno no me quejo la verdad, a ver… si me quejo, pero no delante de vosotros. No hay mucho curro, pero bueno el resto va bien.

─¿El grupo qué tal?─ preguntó Gaspar. ¿Cómo se llamaba? ¿Denver?

─No, Marvel, Marvelpop. Sacamos ahora el primer EP, a ver que tal se nos da, pero la cosa está muy jodida.

Baltasar me mete tal colleja al escuchar esa palabra que los nachos que tengo en la boca salen despedidos y acaban desperdigados por el mantel.

─ Fastidiada─ me corrijo─ la cosa está fastidiada.

Baltasar sonríe, complacido por el cambio de terminología.

Me disculpo y continuamos charlando.

─¿Y vosotros qué tal?

─ Cansados─ responde Gaspar─ muy cansados. La magia agota y cada vez necesitamos más pajes para hacer el trabajo sucio, de hecho son ellos los que reparten el 80% de los regalos.

─¿Son como becarios?

─Sí. Más o menos. A veces dejan un regalo en la casa equivocada, pero nada grave.

─¿Pero, los tendréis asegurados no?

─¿¡Estás de broma!?─ exclama un exaltado Melchor─ ¿Tú sabes lo que hay que pagar de seguridad social por currar un domingo y además festivo? De asegurar nada, que repartan que así van adquiriendo experiencia. Piensa que pueden acabar trabajando en Correos o en MRW.

─Ya…─ respondo─…visto así. ¿Les hacéis un favor no?

─Claaaaro.

Gaspar apoya sus manos sobre los muslos y no sin cierto esfuerzo logra levantarse.

─Es hora de partir Antón; gracias por tu hospitalidad.

─De nada, a vosotros. Por cierto, el oro y el incienso me dan un poco igual, pero si podéis dejar la birra os lo agradezco.

Baltasar me pone una de sus enormes manos en el hombro y aprieta. Se le ve cariñoso.

─Si he de ser sincero, os veo un poco cascados. ¿No habéis pensado en abdicar?

Los tres magos intercambian miradas y se echan a reír a mandíbula batiente, tanto que les tengo que pedir que bajen el volumen de sus carcajadas.

─¡No podemos abdicar somos los últimos de nuestra estirpe!─ me aclara Gaspar mientras se seca las lágrimas con su túnica.

Y al carallo, aquí no abdica ni Cristo, pienso yo, pero no digo nada.

Poco después me asomo a la ventana y observo como se alejan montados en sus camellos. Abro la ventana de la terraza y les llamó intentando no levantar mucho la voz.

─¡Eh…!Este año me gustaría conseguir un trabajo.

Los ancianos detienen sus camellos durante un segundo y Melchor se acaricia meditabundo la barbilla. como sopesando la petición. Tras unos segundos el rey mago me pregunta:

─¿Pagado?

─¡Coño claro!

Los reyes vuelven a estallar en carcajadas mientras niegan con la cabeza.

─¡Siempre fuiste un cachondo Cruces!─ me grita Melchor desde su camello.

Me acuesto de nuevo, pero no consigo conciliar el sueño; una pregunta absurda ronda mi cabeza: ¿es una conversación con los Reyes Magos una conversación “real”?

carta ok

¡Salud hermanos!

La granizada perfecta y Tom Waits

Lo de ayer pasará a los anales (perdonad la expresión) de la meteorología local.

Como cada enero, los primeros compases del año me traen el insomnio justo hasta mi puerta y este 2014 no iba a ser menos.

Así que allí estaba yo tumbado en la cama sin poder pegar ojo; con la mirada clavada en la oscuridad y la oreja intentando asimilar cada arista de un viejo disco de Tom Waits cuando un golpeteo contra la pared de la habitación se impuso a la voz aguardentosa del artista.

tom

Al principio no le di más importancia, pero aquello empezaba a parecerse cada vez más al sonido de unas castañuelas amplificadas. De repente, en medio de un solo de saxo se desató la tormenta.

Y lo hizo sin compasión.

Los impactos, cada vez más fuertes y violentos, se dejaban sentir en los cuatro costados del piso; mi novia se levantó de golpe, como si alguien hubiese accionado un resorte:

─¿Qué has roto?

─¡Nada joder! Es en la calle.

Nos acercamos a la ventana y observamos sin dar crédito como el granizo (del tamaño de cabezas de bebé) golpeaba ventanas, hacía saltar las alarmas de los coches y se estrellaba contra el pavimento sin romperse. La habitación parecía una barricada y nosotros los soldados primerizos que no saben qué hacer o hacia dónde huir. Cualquiera de esos pedruscos sería más que suficiente para romper la ventana en mil pedazos. Ante esta situación solo pude hacer una cosa: tirando de valentía me escondí detrás de mi novia mientras los relámpagos iluminaban la mueca de pavor de mi rostro.

Sí. Reconozco que por un momento tuve miedo: miedo a lo desconocido.  Sí. Había visto antes otras granizadas, pero ninguna como la de ayer. Aquello no era granizo, era granito a juzgar por el cristal que encontramos hecho añicos en el suelo de la cocina.

La cosa amaina de golpe y el Facebook se convierte en un hervidero. Parece que estoy en una casa de citas virtual en la que todo el mundo enseña sus bolas sin pudor.

Por ejemplo: estas son las bolas de Yago; tiene tres lo cual es anormal ya que es difícil que te quepan tres en una mano con semejante tamaño. La gente normal suele poner dos.

Las bolas de Yago
Las bolas de Yago

Esta es una de las bolas de Manuel. Ya veis, unos tanto y otros tan poco.

Las bolas de Manuel
Las bolas de Manuel

Si una de estas te da en la cabeza no sé si te mata, pero tonto te deja seguro, al menos durante un rato.

Mientras escribo esto parece que todo ha pasado y el susto se va diluyendo, pero qué mal lo he pasado. Pienso en la gente que está en la calle haciendo botellón y pienso:

Que se jodan…les está bien… por jóvenes.

Pues sí que comenzamos bien el 2014. Los Reyes Magos de Oriente (no podían ser de otro sitio) deben estar flipando. Miles de años de tradición que se podían haber ido al garete si les pilla la Granizada Tom Waits. Un camello (el animal, no el profesional) no está preparado para que le caigan semejantes piedras entre ceja y ceja. Yo solo digo que si les la GTW les sorprende haciendo la ronda no se salva ni Melchor.

Ya era lo que le faltaba a la Marca España.

¡Salud hermanos!

Propósitos para el nuevo año

Tengo un amigo que cada jueves me dice que el lunes se pone a dieta.

Repito: CADA JUEVES.

Y mi amigo no miente: llega el lunes y comienza la dieta (estricta, muy estricta); el martes su fuerza de voluntad flaquea (es lo único que le “flaquea” al muy orondo) y surgen las dudas. El miércoles dinamita el plan inicial y se pone hasta arriba de pizza, empanada (a veces las dos a la vez) hasta el punto en que para ir del sofá al dormitorio tiene que hacerlo rodando como un trompo, simplemente se deja caer al suelo y llega a los pies de la cama. Ya es jueves y mi amigo me asegura, mientras degusta unos nachos con queso cheddar, que el lunes se pone a régimen, que dejara pasar el fin de semana ya que nadie de fiar comenzaría nada un viernes.

Y así va girando la rueda de la vida. El lunes los contadores se ponen a cero y esperamos ser mejores personas, más sanos y más felices.

propositos

Lo del lunes es la versión light de los propósitos del fin de año; ahí es realmente cuando el contador se pone a cero.

─Quiero dejar de fumar, dejar de beber, comer mejor, ir al gimnasio y empezar a correr.

¡Tú lo que quieres es ser Gómez Noya cabrón!

Estos son los propósitos estándar, pero existe una versión deluxe que incluye un “…y viajar más”, pero claro, hoy por hoy está complicado levantar el vuelo.

Más deseos…

Hay un sector de la población al que, por estas fechas, le entra un subidón cultural sin precedentes. Por ejemplo, el otro día me encontré a un viejo amigo que llevaba al menos diez libros que formaban una torre que le llegaba casi hasta los ojos.

─¡Coño Ramón! ¿A dónde vas con tanto libro?

─Es que este año me he propuesto leer más…

─¿Cuántos has leído el año pasado?

─El de Belén Esteban. Me sorprendió, es muy profunda.

Sí, como un pozo.

Al final los libros serán útiles. Dependiendo del grosor acabaran debajo de una mesa para nivelarla, dependiendo del color puede ejercer de adorno en según qué habitación y según el contenido alguno de ellos puede encontrar su hogar eterno al lado del papel higiénico, ya sabéis para leerlo a trozos mientras uno…bueno qué os voy a contar. Al final del año nos hemos leído el mismo párrafo al menos cien veces. Eso de cuando te sientas tranquilo en la taza, abres el libro o la revista y te encuentras que es la misma página de siempre. Entonces te preguntas:

─Joder… ¿otra vez aquí?

Menos mal que el libro no puede hablar porque te diría:

─Eso digo yo.

Otra modalidad de propósitos los forman aquellos que nos callamos, pero que pensamos.

Mientras nos metemos una a una las uvas en la boca (nunca entenderé esta costumbre, no puede ser saludable) todos coincidimos en un deseo.

Suena la primera campanada en Mérida y José Juan cierra los ojos, se lleva la uva a la boca y piensa: A ver si este 2014 follo más.

La tercera campanada resuena en Barcelona y Artur, rodeado de su familia, medita mientras mastica: A ver si follo más este año que entra…mmm esta uva no es catalana.

La quinta inunda una abarrotada plaza mayor y Eva “La Loba” lanza una mirada lasciva a la nuca del bollito, diez años menor que ella, que tiene enfrente. Eva le susurra disimuladamente al oído, con la clase y el  estilo que siempre la ha caracterizado: A ver si empiezo el año con una buena p@#@ en la boca. El chaval se gira y para cuando suena la sexta ya están intercambiando pepitas.

La octava campanada sorprende a Skywalker81 enganchado al chat. Felicita mientras mastica a Emo93, Lolaguapa y pollón23cm, pero, sobretodo, a ana83, su novia virtual.

Skywalkerker81 dice: Te quiero Ana. ¡Feliz año amor! ¡A ver si este año nos conocemos por fin! 

Ana83 dice: Tranquilo J. que de este año no pasa. ¡Qué ganas de tocarte el sable láser!

Manuel y Josefa, tienen 76 años y pasan solos este fin de año por vez primera en cuatro decenios. Cuando suena la novena Manuel mira a Josefa con ternura y despliega una sonrisa pícara, esa que su mujer conoce tan bien.

─¡Ay Manuel, esa mirada! Espera que acaben las campanadas bribón, no tengas prisa…

─ Tranquila cariño, con que sea antes de marzo es más que suficiente.

El 2014 entra por la puerta grande y todos brindamos. Mi amigo Ramón piensa en Belén Esteban, José Juan de Mérida abraza a su mujer que le da un casto beso en la mejilla; La Loba y el chaval siguen morreando ajenos a todo; Skywalker83 le manda mil y un emoticonos de fiesta a ana83 que le :)).
Manuel y Josefa se besan apasionadamente y se hacen un lío con las dentaduras; mi amigo asegura en público que el lunes se pone a dieta mientras da buena cuenta de la uva número 18.
En Pontevedra,  Mariano Rajoy brinda con gesto serio. Es el único español que se marca un propósito silencioso distinto al resto: A ver si dejo de joder. 

La rueda comienza a girar un año más.

PD. El teléfono de Rajoy vibra durante las doce campanadas, el líder desbloquea el móvil y echa un vistazo…

─¿Quién es cariño?─ le pregunta Elvira, curiosa.

─Nadie mi amor…dishcúlpame un shegundo.

Mariano entra en la cocina se apoya al lado del microondas y furtivamente teclea:

Tranquilo J. que de este año no pasa. ¡Qué ganas de tocarte el sable láser!

Lejos de allí Skywalker83…sonríe.

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¡Salud hermanos y feliz 2014!

En la puerta del sol…

Queridos amigos:

Estoy a punto de viajar de nuevo en el tiempo, a punto de llegar a 2014. Desde hace unas horas 1985 queda un poquito más lejos.

Si miro por el espejo retrovisor de mi imaginación cada vez lo veo más pequeñito, se difumina sí, pero de momento sigue presente, con fuerza y resonando en mi cabeza.

2013 fue al año en que arrancó esta aventura de Cartas a 1985 la cual os aseguro que es gratificante y sorpredente aunque da más chollo que un Gremlin en un Aquapark.

Ahora encaramos 2014 con ilusión y los huevos de corbata ante el panorama (no os voy a mentir), pero hay que mirar hacia adelante y moverse en espiral. Durante este 2014 habrá momentos duros, pero que sepáis que esta ventana a 1985 seguirá abierta para todos vosotros.

bill murray

Sin más, recibid un cordial saludo de mi yo de 2013.

¡Feliz 2014!

P.D: Como dice el niño en la última escena de “Los fantasmas atacan al jefe”:

…y que Dios nos bendiga a todos.

Lagrimón cada vez que lo veo.

¡Salud hermanos!

Cuento de Navidad

Si el año fuese una mujer, las fiestas navideñas serían “esos días”.

Siempre es el mismo cuento. Nuestro estado de ánimo se altera: algunos se ponen tristes; otros se cabrean a la mínima; unos desean que pasen cuanto antes y otros ríen o brindan como locos.

Y es que la Navidad es tan especial que cuesta encontrar el equilibrio.

Cuando era un niño, allá por los años ochenta, las cosas eran mucho más sencillas, aunque la verdad, no os voy a mentir, abrir regalos cansaba bastante. La bola-loca:repe; el tragabolas: mola; Operación: guay; otra bola-loca: qué rollo: la figura de He-Man: brutal…

Moraleja: todo el mundo sabe quejarse.

Santa enfadado

En mi casa el plato fuerte era la Nochevieja, y el resto de fiestas solo servían para calentar el ambiente y preparar el terreno. Uno de los grandes inventos de la Navidad es, sin atisbo de duda, la mesa de los niños, que consta de un menú ligeramente distinto al de los mayores. Si te tiras un pedo en esta mesa tus primos se ríen y después se chivan. Tu padre se levanta de la mesa como un miura y te obsequia con una buena hostia ochentera  para demostrar ante la familia lo buen educador que es. Tú culpas a tus primos y les juras odio eterno, pero en el postre ya sois otra vez colegas.

Durante años quise sentarme en la mesa de los mayores, pero en cuanto deposité mis adolescentes posaderas en una de sus sillas me di cuenta del fatal error. La mesa de los mayores es un auténtico coñazo y lo sigue siendo: hablan de política, de lo mal que está todo, discuten a viva voz y cuentan chistes de mayores. A día de hoy sigo cenando en la mesa de los niños, lo cual es bastante raro ya que en mi casa ningún hermano tiene hijos. Hay perros, pero no es lo mismo. No se expresan igual.

Más cosas raras que ocurren por estas fechas.

El otro día me telefoneó mi madre a las diez de la noche para decirme que NO nos había tocado la lotería. Esto es como si tu médico de cabecera te pega un toque para decirte que no estás enfermo o como si tu jefe ta llama para informarte de que no te sube el sueldo. ¡Cuando uno es rico se entera temprano hombre!

─Cariño, no nos ha tocado la lotería.

─Ya mamá, son las diez de la noche. No hacía falta que llamases para decírmelo, lo suponía.

─Vale hijiño, ¿vienes a comer mañana?

─¿Qué hay?

─ Merluza cocida.

─No puedo mama, tengo una reunión.

─Pero si estás en paro…

─Ya mamá, pero es una reunión de trabajo.

─Entonces hago churrasco.

─ Entonces voy.

─¿Y la reunión?

─Era mentira, quedé para beber. Puede esperar.

Cosas de madres.

Las compras de última hora son otra de las especialidades en mi casa. Ya os digo que los regalos gordos se dan en Nochevieja por una vieja tradición familiar, pero en Papa Noel, algo cae siempre.

─Toma hijo─ dice mi padre mientras me tiende un regalo─ a ver si te gusta.

─Gracias papá─ digo mientras arranco el papel. Está claro que es un libro, lo desenvuelvó y me quedó mirándolo fijamente “Sexo en grupo a partir de los sesenta y cinco”─ Pero, papá… este fue el libro que te regale yo el año pasado.

─Perdona hijo…es que no tuve tiempo y pillé lo primero que encontré en la estantería. Bueno, toma 20 euros.

─ Me costó 40.

─Bueno pues toma 50 y me das la vuelta.

─Espera a ver si llevo encima cambio─ Le tiendo el billete de diez y negocio completado.

─¡Feliz Navidad hijo!

─¡Feliz Navidad padre!

A mi hermano la cae por Papa Noel un IPad, una cámara digital  y 200 euros de curso legal. A mi hermana tres libros nuevos, un ordenador portátil y unos tenis. Mis regalos son: una máquina de pedos, el libro usado o los  50 euros (uno de los dos) y lo que más me jode: unos calzoncillos (estos gracias a Dios sí están sin usar, al menos a simple vista).

Mi mirada pasa de mis regalos a los suyos con un lento movimiento de cabeza y me quejo en alto de la falta de equidad. Mientras se hartan a desempaquetar cajas con las babas cayendo por las comisuras de sus labios me dicen y que soy un materialista y que tengo envidia.

¡Pues claro, no te jode!

Al final me río porque el libro lo había tomado prestado de una estantería de mi padre el año pasado.

Aún así, cada vez que llega esta noche tengo esperanzas de que seamos estos:

navidad-familiar

Aunque normalmente acabamos siendo estos otros:

la-familia-monster

En fin, pero que dure…

¡Salud hermanos!

TodosPor mí como si vuestros novios os abortan a palazos mientras no salga de mi dineroVer más en: http://www.20minutos.es/noticia/2013699/0/miembro-nngg/twitter-aborto/palazos/#xtor=AD-15&xts=467263
Por mí como si vuestros novios os abortan a palazos mientras no salga de mi dinero”Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2013699/0/miembro-nngg/twitter-aborto/palazos/#xtor=AD-15&xts=467263
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Los gemelos

─Vais a ser padres de gemelos─ dice el doctor mientras señala la ecografía.

Ernesto se desmaya y cae redondo antes de que el hombre de la bata blanca acabe de pronunciar la última sílaba. Paula comienza a llorar.

─¿Gemelos…? ¿Se refiere a dos? ¿Dos personas diminutas? ¿Aquí dentro? dice ella señalándose, asustada, la barriga.

En ese momento Ernesto se despierta, confuso, en el suelo y sacude la cabeza.

─¡Sí!─ afirma sonriendo el ginecólogo. ¡Exactamente!¡Enhorabuena pareja! ¡Gemelos!

Tito vuelve a desmayarse de nuevo antes de que el doctor termine la palabra.

Y es que lo de los gemelos tiene que ser un reto. Si ya es complicado ponérselos…tenerlos, criarlos y que todo llegue a  buen puerto…la perspectiva tiene que acojonar. ¿Dos bebés, que serán dos niños y después dos adolescentes? Me imagino la mirada al infinito de los padres en ese pequeño, fugaz e intenso momento de reflexión y aceptación; la misma mirada que alumbra al aventurero cuando levanta los ojos y escruta la cima de Everest sobre su cabeza… tan lejos y tan cerca.

Hay varias preguntas que me vienen a la cabeza.

Eso que dice la gente…

─Sí acojona, pero se te pasa todo cuando lo tienes en tus brazos por primera vez.

A ver, no me malinterpretéis. Esto seguro que es verdad: se te pasa, pero una vez sorbes la baba y borras la sonrisa de la cara, el miedo tiene que volver a encontrar su camino por algún lado ¿no?

Sed sinceros.

El mundo de los gemelos da para mucho. incluso para misterios dignos de Cuarto Milenio. Por ejemplo: el de Leo y Ryan que nacieron en 2008 en Berlín. Uno es blanco y otro es negro. Me pasa a mi y me mosqueo. ¿Cómo voy a tener yo un hijo blanco?

El extraño caso de los gemelos de colores
El extraño caso de los gemelos de colores

Después están las historias sobre la conexión especial de estas personas.

─¡Es asombroso!─ confesó John Reed en febrero de 1967 en el marco del estudio Twins: the other true llevado a cabo por expertos de la Universidad de Boston─ ¡Si yo me tiro un pedo, George lo huele!

Hay más. Los caprichos de la genética son un caso aparte. Observemos esta foto:

GEMELOS QUE NO LO SONPues estos dos no son gemelos, ni siquiera son hermanos. La historia es la siguiente: un día, muy temprano, el fotógrafo canadiense François Brunelle  decidió que durante el siguiente decenio de su vida se dedicaría a tomar imágenes de personas que se pareciesen, pero que no tuviesen ningún vínculo familiar. No es una empresa baladí y los primeros intentos no fueron del todo bien recibidos. La crítica, siempre en busca de nuevas víctimas, abanderaba la teoría de que los primeros modelos no hacían honor al espíritu del proyecto.

Freeman Nicholson

A título personal he de decir que nunca estuve de acuerdo con estas críticas. Brunelle estaba comenzando el proyecto. Si nos ponemos tan pejigueros aquí nadie emprendería nada.

En la pantalla grande los gemelos también han hecho de las suyas:

─Príncipe y méndigo (1937): En realidad en la historia no eran gemelos, simplemente como en las fotos de Brunelle, se parecían mucho. ¿Cómo consiguió el director dos personas tan parecidas? Me considero una persona de inteligencia media y no logro encontrar la respuesta. Un momento…creo que…no…imposible.

─Tú a Boston y yo a California (1961): Clasicazo. Imprescindible. Una joya. Tengo que verla.

─Los gemelos golpean dos veces (1988):Esta es de las mías. Arnold y Danny DeVito. Los gemelos más inverosímiles y más molones de los ochenta. Aún la veo de vez en cuando y me parto el higo con la química entre los dos. Al que se le ocurrió la idea de juntarlos en esta tesitura tenían que hacerle una estatua en Soria al lado de la de Paca. El nombre original de la película era Twins, que significa gemelos. A priori, y sin ser lingüista, la traducción parece fácil. Pues no…

Enero de 1987

Benito, el encargado de titular, no da para más. Es Nochebuena, está cansado, ebrio y quiere volver a casa de una vez para que su mujer le riña como Dios manda, pero no puede hacerlo. No, hasta que encuentre el título adecuado para la nueva producción de Hollywood.
Twins.Esa es la única y aterradora palabra escrita a mano por Benito en un trozo de papel. Ya lleva dos meses rompiéndose la cabeza y no hay forma. Uno de los camellos que frecuenta el bar le tienda una raya de cocaína y Benito, que nunca ha sido hombre de drogas, se rinde. Hunde la cabeza en la blanca harina que mancha la barra, esnifa a gusto la farlopa y un segundo después, con los ojos abiertos como platos exclama:

─¡Lo tengo!La clientela habitual (taxistas, borrachos, prostitutas y algún que otro alcalde) enmudece.

─¡Los gemelos golpean dos veces!Un murmullo de aprobación se generaliza y va contagiando el ambiente. El camello levanta el pulgar y asiente; el alcalde aplaude, y las prostitutas dan su beneplácito sacándose sus fornidos pechos. Benito sale corriendo del bar y la gente se calla de repente.

─¿Menudo titulo de mierda no?─ pregunta el alcalde a sus amigas las meretrices.

─Sí papito, pero Benito es el único que sabe inglés por aquí.

─ ¿O sea que es el único bilingüe de este bar?La mujer de vida alegre baja la cabeza y sonríe pícaramente.─No papito no.

─Llamáme señor alcalde guapa…Dejemos aquí la escena que lo que viene ahora es lo de siempre.

Dos gotas de agua
Dos gotas de agua

Esta es la historia real. Menos mal que no hubo secuela. ¿Los gemelos golpean dos veces, dos? Aquello hubiese sido una pesadilla léxica y semántica para Benito que no hubiese podido con ello.
En definitiva amigos. ¡Que vengan niños al mundo! ¡Y si puede ser de dos en dos mejor! ¿Por qué?
Pues porque les podréis comprar cosas aquí:

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Mis pequeños reyes

Tenemos una oferta muy buena esta semana. Pagas tres y te llevas dos. En serio, tened hijos. Son el futuro: el futuro Rajoy, la futura Botella, el futuro Jordi Hurtado, el futuro Panocha, pero quién sabe…igual tenemos suerte y una de los vuestros en vez de salir rana cambia el mundo para mejor.Los que sí que sé que cambiarán el mundo y lucharán contra la injusticia y por el modo de vida mejicano son Ernesto y Cayetana que acaban de asomar sus idénticos culos al planeta Tierra.¡Bienvenidos chavales! No llegáis en le mejor momento (en este país hay mucho chorizo), pero os haremos un hueco. Donde comen dos, comen cuatro.

¡Salud hermanos!

PD: Qué bien para vuestros padres que se les van a juntar vuestros dos cumpleaños con los regalos de Navidad y reyes. Ahora pongo voz de Joaquín Prat: ¡Por duplicado! ¡Bendita crisis! Me parece que vuestro regalo de cumple va a ser un colchón nuevo cada año hasta que cumpláis dieciocho y en Navidad la almohada. ¡Qué envida!