Diario de a bordo: La vu€lta al col€

Estimado Capitán:

El verano está a punto de terminar y los lechones ya no son lechones: son niños. Por mucho que le pese a su madre, sus bebés se han ido y han mutado cual gusano de seda en dos pequeños críos que construyen frases, mantienen protoconversaciones y todo eso. Mañana empiezan el colegio. El cole. Eso se merecerá otro informe claro está, pero hoy vamos a hablar de los preparativos.

En La Tierra Capitán, los críos utilizan libros y material escolar para formarse. Bueno, en mi época se llamaban libros, ahora se llaman «fichas». Primer cambio importante. Y no se crea que tienen nombres bonitos como «Ficha de pinturas verdes y cuadrados rojos». No. Los nombres de las fichas son: Ficha 978.84.680.4320.3 ¿El número de un recluta¿ ¿El DNI de Arévalo? Qué nombres más poco atractivos y reveladores. El de inglés al menos se llama Jungle Fun. O sea que queda claro de qué va a ir. Animales divertidos en la jungla. Un elefante sonriendo, un mono colgado de un árbol… pero la ficha 978.84.680.4320.3 ¿Qué es eso? Seguro que podemos mejorarlo entre todos.

De momento van 200 y pico euros en material escolar. Venga vale. Padres con experiencia, ¿será siempre así o la cosa irá en aumento y tendré que robar una joyería cada agosto para poder pagar los libros? Espero que no sea exponencial. Pero bueno, será por fichas. ¡Por mis hijos mato!

El kit básico incluye:

-1 paquete de 500 folios por cada niño. 500 folios. Igual aprenden a escribir copiando Guerra y paz del original.

-Esmalte de uñas. No, perdón. Pintura de dedos. Eso suena divertido de cojones. No recuerdo que a mí me diesen pintura de dedos, pero me apuntaría ahora mismo a una fiesta temática de eso.

-Plastilina blanca (mi plastilina menos preferida, puedes hacer a Olaf y poco más)

-1 goma (me parecen muy pequeños para eso, pero bueno esta bien que desde pequeños les expliquemos todo sin tabúes). Perdón, de borrar. Una goma de borrar.

Y ya está.

Eso por un lado.

Por el otro el uniforme.

EL UNIFORME

A ver, por lo que veo el mundo de los uniformes se ha quedado bastante estancado. Es una moda con menos evolución que la 1. Bueno puedes ponerle coderas y tal para darle un toque, pero poco más. Si guardase mis uniformes en buen estado (estado sólido) pues los podrían utilizar ellos.

El mundo de los uniformes se divide en dos: el de clase y el legendario chándal.

Uniforme de clase

El de clase suele estar compuesto por un jersey rojo (o azul marino si nos ponemos muy locos) y pantalón gris. El pantalón gris en el uniforme es una constante universal como el tiempo o el espacio. Son inmutables como los leones del congreso.

Chándal

En mi vida he ido solo a dos colegios. Pero he tenido amigos en casi todos. Además me he documentado y puedo certificar otro axioma. No hay chándal del colegio bonito. Puedo ir más allá. No existe ningún humano ni hombre ni mujer al que le quede bien el chándal del colegio. Parece que los hacen con los descartes de la paleta de Titanlux. Qué puto desastre. Son un claro ejemplo sin excepción de la mala utilización de franjas, flechas y escudos. Un chándal del cole es a la ropa lo que la foto del DNI a las fotos. Así que consejo gratis: Nunca le hagáis a vuestros hijos las fotos del DNI un día de gimnasia. Bueno, solo si queréis joderles por algo.

Mochilas, zapatos, tenis, calcetines, calzoncillos etc.

Al final cuando te despistas has superado los 500 euros en gastos para preparar su primera vuelta al cole. Cada vez que pienso lo que mi padre se gastó en mi educación:colegios, universidad, máster, las copas… me entra la risa y pienso dos cosas.

  1. Madre mía lo que me queda por delante
  2. Esa joyería que hay delante de casa parece que hace negocio y no tiene cámaras.

Bueno Capitán, le dejo que hay que descansar para que mañana podamos madrugar. (Me lo acabo de inventar).

Saludos.

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Diario de a bordo: El archivo visual (Parte I)

Estimado Capitán:

Como quedamos cuando me enconmendó esta misión, además de los informes propiamente dichos en las condiciones acordadadas, es mi deber documentar el crecimiento de los lechones en soporte audiovisual.

Aquí va una selección de vídeos en los cuales se puede comprobar el crecimento lechonil y lo defectuosa que se ha vuelto esta carcasa humana que me ha dado.  Saludos.

 

Diario de a bordo: Operación Pañal

Estimado Capitán:

En esta vida todo llega. A veces me da la sensación de que los lechones llegaron antes de ayer (mientras escribo esto Antón esta dejando colgar una baba en el cesto de los pañales); y otras creo que llevan toda la vida conmigo (ahora hace que se limpia el culo). Y es que Capitán, estamos en plena Operación Pañal. En octubre cumplirán tres años y este septiembre empiezan en el colegio.

(Después del último punto han pasado cuatro horas y media, de negociaciones, riñas, merienda, broncas y juegos. Prosigamos).

Un nuevo mundo de amistades, enseñanzas y experiencias se abre ante sus ojos y es muy recomendable no cagarse encima. ¿A usted le gustaría ir a una reunión de trabajo sabiendo que se puede cagar en cualquier momento? Pues a ellos tampoco, así que hace unas semanas inauguramos la O.P. de momento con unos resultados más que aceptables.

Antón enseguida pilló el tema de hacer sus cosas en la bacenilla y la primera mañana ya hizo de todo en sus distintas variedades (líquido y solido) como si fuese un profesional. Tomás le costó más y bueno, digamos que la moqueta es la gran damnificada hasta el momento.

Moqueta 2-Bacenilla 2.

Eso sí esa mirada de orgullo que ponen cuando te dicen:

—Mira papá: ¡Cacá!

Extienden la mano con una expresión de orgullo, satisfacción e ilusión como el alcalde que inaugura una escultura (qué buen símil). Se tocan el pecho subrayando el hecho de que esa materia oscura ha salido de ellos, es SUYA. SU MIERDA. Y están contentos, saben que no es para menos. Es un gran paso hacia la madurez.

—¡Muy bien hijo! ¡Muy bien!—les arengo.

No sé si es una cosa común a todos los lechones terráqueos, pero les encanta estar en pelotas por casa ahora que han descubierto que el pañal es tan solo un gadget pasajero en su vida.

¿Y que me decís de esa expresión tan chula que les estalla en la mirada cuando se dan cuenta (realised en inglés) que están a punto de evacuar algo de su cuerpo? Se asombran como el gallo que ve por primera vez a una gallina, se le ponen los ojos como platos y gritan:

—¡Papá, pish! ¡Pish!
—¡Pues corre al hipopótamo!¡Corre hijo!

Le hemos comprado unos orinales con forma de hipopótamo ya que… ¿Quién no ha soñado nunca con mearle en la chepa a uno de estos simpáticos y letales animales?

Y corre y se sube a lomos de Hipo el Orinal, pero le cuelga el gusanillo y aunque sentado como un marqués mea todo por fuera como un borracho y pone perdido el suelo, el pijama y tú te das un inevitable facepalm solo para darte cuenta que el muy cabrito también te ha meado en la mano.

Saludos Capitán.

 

Diario de a bordo: De enfermeras, auxiliares y magos

Estimado Capitán:

Vamos camino de la cuarta noche en el hospital. Cuarta noche que se dice rápido. Y pienso en toda esa gente que tiene a sus hijos o familiares en circunstancias similares. Pienso en esa gente que tienen que replantear su rutina como un piloto con un motor incendiado. Es un auténtico rompecabezas.

—Por la mañana vas tú, después ya va mi madre o mi hermana, vuelve el abuelo y ya duermes tú con él. ¿Entendido?

—Sí.

—Repítelo.

—Por la mañana va el abuelo, después ya vendré ya, sale a calentar Iago Aspas y por mí y todos mis compañeros.

—Eres un payaso.

—¡Pol chupueto que chí!

El tema es que aunque pasamos horas y horas en esta habitación y a pesar de que a nadie le gustan los hospitales aquí trabaja un personal al que hay que darle un aplauso y recordar su labor. Ya sé Capitán que en todas partes cuecen habas y gilipollas hay en todos los gremios (menos en el audiovisual que es toda gente de ley como Rosario), pero las enfermeras, auxiliares y voluntarios del ala de pediatría del Hospital Provincial de Pontevedra son unas auténticas hadas madrinas de revista.

Una cosa es hacer bien el trabajo y otra ese plus de cariño y ternura que le dan a Antonciño cada vez que se asoman por la puerta y eso no hay nómina que se lo pague. También es cierto que Antón Jr. tiene una caída de ojos heredada de su padre que ni Massiel en el Dragon Khan.

A toda ese personal se lo agradezco de corazón. A todas las Rebecas y Andreas del mundo, a todos los voluntarios que les traen un globo a nuestros hijos y los distraen; gracias incluso a esos voluntarios menos mañosos con los globoflexia, esos que hicieron una «espada» que en realidad era un polla, pero un pollón de diccionario. Lo peor es cuando él se hizo otra «espada» y declamó:

—¡Ahora midámonos las espadas, caballero andante! ¡Solos usted y yo! ¡Como caballeros!

—Mejor no que está cansado.

La globoflexia. Un arte complicado.

Gracias también al mago Paco que puso una sonrisa en la cara de mi hijo.

En serio tío gracias.

Gracias a todos.

El sistema tendrá muchos fallos, pero vosotros sois la «espada».

P.d: Capitán tiene que probar las sillas del hospital e intentar dormir en ellas. Si no tiene usted costillas es comodísimo.

 

Diario de bordo: ¿Qué hiciste en el cole? Pis

Estimado Capitán:

Ayer en el coche surgió una pequeña conversación con los lechones.

—¿Qué hiciste hoy en el cole?

Colores, pintar piedras, columpios…Algo así me imaginaba yo, pero no.

—Pis— respondió Tomás.

Pis. Y poco más hay que añadir.

Ante mí tenía un respuesta que no me esperaba, pero a todas luces sincera y honesta. Mi hijo en el cole había hecho pis y si se lo pregunto me lo dice.

Gracias por tu sinceridad hijo. Yo para estar a la altura te diré que yo también hice pis en el trabajo. Cuatro veces o así ya que bebo mucha agua. Sé que esta información no es valiosa, pero puede que saber que al igual que tú, tu padre hace pis en el curro. Espero estar a la altura de tu sinceridad y que me sigas respondiendo así, directo y honesto durante muchos años.

Otras grandes frases son:

«¡Sale caca, sale caca!» Frase que como os podéis imaginar no trae nada nuevo.

«¡España no!» No quieren ver los partidos del Mundial y emplean lo que yo he bautizado como la frase Puigdemont.

Creo que se avecinan tiempos divertidos por este blog….

 

 

 

 

Diario de a bordo: ¿Señor? Tu puta madre

Estimado Capitán:

Los lechones siguen creciendo tanto en volumen como en inteligencia. La verdad es que no paran. Todo el día para arriba y para abajo. Gritando. Salir a la calle con ellos es un deporte de alto riesgo y debería estar bonificado en la renta o algo. Tomás está en la edad que quiere hacer todo él solo, como Cospedal, y claro no está capacitado. «No yo, yo» dice para que ni se me ocurra sentarlo en la silla del coche. Le digo que está bien, que venga para arriba él solo; me despisto un segundo y me lo encuentro atrapado en la silla en una posición que me recuerda a una tortuga intentando dar la vuelta. Tomás el Independiente.

Y después está Antón que es pura alegría, felicidad y nervio que está pasando por una etapa de caprichos que habrá que ponerle fin de alguna manera. Tiene una traviesa y expresiva caída de ojos que le confiere un porte de un galán. Si los galanes se cagasen encima, claro.

El reto de este verano es librarse del chupete y el pañal, pero no es tan fácil. ¿ Te entregaría un caballero con facilidad su lanza y su escudo? ¿Y un poli su placa y su pistola? Pues un niño defenderá con uñas y dientes su chupete y su puñal.

Y en eso estamos. El reto del verano.

El sábado pasado fuimos a la playa. No la soporto. O la silla del año pasado ha encogido o no encuentro explicación.  Ovugirl, madre de lechones, ha diseñado un método apasionante en el que tras abrir la sombrilla no nos da la sombra a ninguno. Y me cabreo. Pero se me pasa porque los veo tan felices que no seré el yo el que fastidie la fiesta. El sol aprieta. La sombrilla sale volando como el tejado de la casa del cerdito aquel que era más vago que la chaqueta de un guardia. Y rueda por la playa a saltos, yo la miro  impasible dar vueltas sobre sí misma acercándose a la orilla. Ovugirl exclama ¡La sombrilla¡ A mí la sombrilla me la pela. It peels me. Pero me levanto para que nadie piense que soy un psicópata. Se aleja a tumbos. Por cada paso, sudoroso y desganado, que doy la sombrilla de Dios avanza quince metros. Hago que corro y llego a una zona en la que la arena está plagad de conchas. Apoyo el pie. Me duele. No soy un faquir joder. Pienso en John McClane descalzo por el Nakatomi. Otro paso. Chillo con virilidad. Entonces aparece un chaval de unos diez u once años que como una gacela pasa sobre las esquirlas de conchas con una agilidad que me pone de mala hostia y para rematar exclama:

—¡Tranquilo señor! ¡Yo se la traigo!

Señor tu puta madre niño-gacela.

Sonrío y me muerdo el labio por haber envejecido sin darme cuenta. Miro hacia el lugar de la playa y Ovugirl y mis hijos se ríen de mí. Qué va. Será conmigo. Analizo la situación: Dos niños, una nevera, una silla para anoréxicos, y un gordo con camiseta. Correcto. Soy un señor.

El chaval-gacela me tiende la sombrilla.

—Tenga «señor».

Otra vez. No sé si comprarle un helado (el que menos se venda) o clavarle el palo de la sombrilla en el pecho. Mejor el helado que la madre está mirando. Va, que se joda. No hay helado.

Y así es la vida.

Un día te están quitando el pañal y al otro un chaval bien educado y de gran valía para la sociedad te llama «señor».

Abrazo Capitán.

 

 

 

 

 

 

 

Diario de a bordo: Bocamanopie

Estimado Capitán:

Esta semana nos hemos enfrentado por partida doble a una cosa que se llama bocamanopie. En mi época de lechón, allá por los años 80 o esta dolencia no existía o yo no me acuerdo. Había paperas, sarampión, varicela…las viejas conocidas de siempre, las clásicas, pero ahora hay de todo, o nombres nuevos para historias de siempre.

La historia comenzó cuando Tomás, alias el cilindro humano (por su consistencia y complexión) se empezó a encontrar mal. Cuando Tomás está malo se le pone mirada de Glenn Medeiros. Ovugirl, madre de lechones, examinó a Tomasete, me miró y dijo:

—Boca, mano, pie.

A lo que yo respondí:

—Culo, pierna, codo.

—¿Qué dices?— preguntó ella.

—Pensé que era un concurso— respondo. Ella me mira con cara de pena y entonces caigo.

—¡Noooo!— hemos escuchado tanto de la fatídica leyenda del bocamanopie que no me creo que ya haya invadido nuestras vidas, así sin avisar. Como una moción de censura.

A pesar de no haber estudiado medicina Ovurgirl acierta y aunque hubiese estado equivocada es una madre de mellizos y una madre de mellizos no se equívoca nunca. (Padres apuntad) Cuando una madre lee algo en internet no emite diagnósticos; da órdenes. No le tosen ni los virus.

Y a Tomás le empezaron a salir cosas en la boca, en las manos y en los pies. Y pensé en aquel o aquella que bautizó la enfermedad. No se complicó mucho. Fue directo y al grano, nunca mejor dicho. Esta enfermedad tiene el nombre bien puesto. Es un hit.

Tomasete lo pasó fatal durante cuatro o cinco días y Antón como si nada, pero al final cayó y vuelta a empezar. Tenía los labios hinchados como un adolescente que acaba de descubrir que morrear engancha.

Si Tomás es estoico ante la enfermedad, Antón es lo contrario a estoico. No sé qué palabra es la contraria a «estoico». Si pienso en lo contrario de estoico me sale Laudrup. Lo que quiero decir es que Antón es más pupas y peor enfermo.Según su madre, eso es heredado de su padre. O sea de mí. ¡Yo que soy un enfermo modelo! ¡Y si estoy enfermo me quejo cuando es estrictamente necesario,  sin exageraciones y sin dramas! ¡El drama no va conmigo! ¡Y  a Dios pongo por testigo de que jamás y, quiero decir jamás, he sobreactuado al estar hecho polvo, molido en la cama con un sudor sulfuroso que quemaba mi piel dejando las úlceras de mi alma al desnudo!

Y así va la vida.

Nosotros el bocamanopie y Rajoy una que se llama la bofetada. Que se mejore.

P.D.

Nunca le he hablado de Rajoy, Capitán. Es sin duda una de los dos o tres mejores humoristas del planeta. Le mando un cinta con lo mejor.