Niño viendo La Patrulla Canina

Diario de a bordo: Patrulla Canina vs He-Man

PLANETA MELLIZOS

(22 meses y tres semanas de misión)

Estimado Capitán:

¡Los niños y la patrulla canina! ¡Qué cruz! No se preocupe, que no es grave. Los niños crecen bien, fornidos y lozanos. Les gusta la empanada, la fruta en su justa medida, el pescado y estoy casi seguro de que si le echase un kilo de clavos de cabeza plana también se los comerían. También les gusta mucho desordenar cosas que su madre —la legendaria Ovugirl, madre de lechones—ha ordenado previamente. Cuando esto acontece me cae la bronca a mí ya que en esa situación parece ser que son mis hijos. «¡Mira lo que han hecho tus hijos!»  Como si fuesen hijos exclusivamente míos y se hubiesen generado de manera espontánea, como los Barbapapá, lo que me convierte en espora. Pero ese es otro tema. Hoy vamos a hablar de dibujos animados. De los de ahora y de los de antes.

 La Patrulla Canina y los niños

La última moda se llama La Patrulla Canina. Vamos por partes Capitán, los dibujos animados son lo que ven los niños en La Tierra para entretenerse antes de hacerse mayores y volverse gilipollas con el fútbol. El nombre de La Patrulla Canina está muy bien elegido ya que define a la perfección el alma de la serie. Al poner un capítulo uno se encuentra a un grupo —de ahí lo de patrulla— de canes — de ahí lo de perros— que hacen el bien por dónde quiera que van. Y todos contentos. Perros que hablan entra dentro de lo clásico. Que hablen vale, pero que no caguen cada tres metros no se lo cree ni el tato. Pero bueno, quitando esos detalles de ciencia-ficción La Patrulla Mola. Hoy por hoy, existen otros dibujos para niños más vanguardistas cuyos autores fuman una pipa de crack mezclada con peyote antes de sentarse a escribir.

Le voy a confesar un secreto. La canción de apertura de la serie me tiene hasta los cojones. Perdone por mi lenguaje Capitán. Pero es que llevo dos meses cantándola mentalmente y lo peor es que me asalta en los momentos más inesperados. Por ejemplo, en medio de una reunión de trabajo… Ya está aquí… en el baño…. ya llegó… en el coche…la Patrulla Canina…Un amigo con hijos de la misma edad que los míos me confesó que la canción se le había enquistado en el subconsciente hasta  tal punto que la escuchaba en medio del coito…. vamos todos a una. Un desastre.

La Patrulla Canina tiene una misión que básicamente es la misma puta mierda siempre. Perdone de nuevo por mi lenguaje, es que me dejo llevar y aquí en La Tierra hablan todos como camioneros checos. Prosigo. La patrulla salva un pato, la patrulla salva un oso, la patrulla salva un yihadista, la patrulla salva al Fary que se ha quedado atrapado en una montaña. Cosas así.  Uno de los perros tiene una excavadora, otro un helicóptero, otro un barco, un coche de bomberos…y viven en una torre de control. Todo muy rural. Ahí hay pasta. El jefe de los perros es el amo que se llama Rayder porque Manolo estaba cogido y no es tan comercial para vender millones juguetes. Nadie compraría un muñeco de Manolo. Ni siquiera yo. En mi época lo que molaba era He-Man.

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He-man y los Másters del Universo

He-Man que era un tío cachas, exhibicionista con el mismo peinado que tu abuela que luchaba contra el malvado Skeletor, un tipo de lo más malvado con una calavera por rostro que parecía salido de Proyecto Hombre. A mí también me compraron mis padres aquellos muñecos molones, los pedía por mi cumple o por Reyes. He-Man y Skeletor. Jamás me hubiese comprado un muñeco de Jacinto, el príncipe de Grayskull y su archienemigo Chema, el yonki hipermusculado. Pues no. El nombre de He-Man mola y que tus padres te lo pongan es un triunfo para toda la vida. Un nombre cargado de testosterona. He-Man (Él-Hombre). Daba igual que después saliese vestido para el Orgullo Gay. Él era el Amo del Universo, entendiendo por Universo el «todo espacial y el temporal eterno» y no el pub de la zona antigua Pontevedra. La dueña se llama Marta no He-Man, aunque también ha tenido que luchar con más de un Skeletor los sábados por la noche, pero es posible que me esté desviando del tema. Resumiendo, He-Man tenía también su patrulla que eran como los Village People del espacio y luchaban para salvar Eternia que es un planeta que aunque tiene nombre de tienda de moda mola mucho y no merece la extinción.

Al final todo es marketing, pero que bien me lo pasaba yo salvando a Eternia y que bien se lo pasan ellos rescatando a La Veneno de un peligroso descampado como hace La Patrulla.

Capitán le dejo que me piden que les ponga «Oto».

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Saludos.

PD. Recomendación de hoy Capitán el blog de Un papá en practicas y sus artículo Cada post un regalo.

 

 

 

 

 

 

 

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