Cartas a 1985: ¿Cómo llegar?

De todo hay en la viña del señor. Las estadísticas de mi blog arrojan luz sobre cómo llega la gente a “Cartas a 1985”. Me he dado cuenta de que hay mucho enfermo con acceso a Internet. Pensaba que era yo solo. Los resultados son muy graciosos. Repasemos:

a) Curiosos

Ha habido unos cuantos que se han sentado en su casa delante de la pantalla del ordenador y han tecleado en Google lo siguiente:

Pelo de Jon Bon Jovi (1 persona).

Carita de Bon Jovi (2 individuos).

Bon Jovi según el Vaticano (Otras dos)

Bon Jovi familia padres y hermanos (Una personica).

Los gritos de Jon Bon Jovi (Otra más).

Vale. Toda esta gente está claro qué es lo que buscaba. Google les mando a Cartas a 1985 y mas concretamente a Ratzinger vs Jon Bon Jovi. Hasta aquí todo bien. Simplemente es gente que busca información sobre la cara, el pelo o la familia del cantante. Pero hay una búsqueda que me desconcierta:

Carta a la mujer de Bon Jovi.

Manda huevos. Hay gente que pierde el tiempo más que yo si cabe. ¿De verdad? Bueno, pues cada loco con su tema.

b) Pervertidos

Hay personajes que demandan cosas más raras como nuestro siguiente anónimo quien tras una buena ducha caliente no se lo ocurrió otra cosa que buscar:

Follar con Lobezno.

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Mira que no habrá deportes de riesgo. Follar con Lobezno es, sin duda, el más original y el más peligroso de todos. Seguro. Es decir, si se pone cachondo de más y te araña…estás muerta. O muerto. Yo ahí ya no me meto. A esta imaginativa y lasciva persona Google la redirigió a otro de mis posts. Si lo leéis entenderéis el porqué. El extraño caso del actor cornudo.

Menuda verdulera está hecha la Google ésta. ¡Qué capacidad de perversión!

c) The Lumbreras

Aparte de curiosos y fetichistas del Adamantium también hay un sector al que llamaremos The Lumbreras. El máximo exponente es el siguiente individuo que tecleó (respeto su ortografía):

¿como hacer un listado impreso en papel de mis peliculas que tengo  

Estimado amigo: Es relativamente sencillo. Cuenta las películas que tienes, apunta los títulos y dale a Imprimir. Si aún así no diese resultado asegúrate de tener en propiedad los siguientes objetos:

a) Ordenador

b) Impresora

c) Electricidad

d) Tinta

Procura dejar las drogas durante una temporada.

Larga a poder ser. Te están ganando la partida.

Apostaría mi reino a que fue esta misma persona la que unos días despues y tras no conseguir su lista impresa de películas volvió a refugiarse en Google en busca de consuelo. En esta ocasión buscó:

 no soy un inutil  

Google responde: Vas a tener suerte.

Otro lumbreras escribe lo siguiente:

cuenta correo ratzinger          

Vale. A lo mejor se refiere a otra persona no religiosa, pero a mí me da que no. Buscar el mail del Papa en Google no parece a priori buena idea, pero vaya usted a saber la historia detrás de esta búsqueda. De todas formas, querido lector, siempre puede probar. No será tan difícil. Maloserá. Le recomiendo las siguientes opciones:

soyelpapadelmundo@gmail.com

molaserpontifice@hotmail.com

y

benedicto16rules@latinmail.com

d) Cinéfilos

  Hay material para mucho más, pero de momento voy a dejarlo aquí. Para despedir esta sección nada mejor que un ejemplo que suele acontecer a menudo. Sabes quién es el actor de la película, pero no recuerdas el título de la cinta. A alguien le ocurrió esto hace poco y acudió a Google. No se le dio por buscar Filmografía de Christopher Reeve o algo parecido. Nuestro amante del cine proporcionó un poco más de información:

ver peliculas que hizo christopher reeve en silla de ruedas donde su mujer le pone los cuernos

Bien. Así no hay perdida. Por cierto, la película es cojonuda y se llama Libre de Sospecha. 

1995-Libre-de-sospecha-Steven-Schachter-USA

¡Salud hermanos!

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El extraño caso del actor cornudo

Dicen que lo peor que le puede pasar a un actor es que lo encasillen. Desde mi humilde punto de vista, que un actor viva encasillado no significa que sea malo en su trabajo. Para nada, puede que incluso sea al revés.

Hay tres escenarios:

El primero se da cuando uno se interpreta a sí mismo. Seguro que aunque parezca fácil es una de las tareas más complicadas a las que se tiene que enfrentar un actor. ¡Sé tu mismo!, le grita desde su silla el director. Casi nada. Menudo papelón.

Veamos un ejemplo para entender mejor la presión a la que se ve sometido un profesional de la actuación ante esta perspectiva.

Viajemos a 1990.

Ok. Ya hemos llegado. Estamos en 1990 tengo catorce años y soy, lo que podríamos denominar, un auténtico soplapollas. Los sábados por la mañana antes de ver Sensación de vivir me suelo bailar entero el primer disco de Vanilla Ice  encerrado en la habitación. Leo cómics y escuchó a los New Kids on the Block o a Milli Vanilli. A todo volumen, como si aquello fuese Led Zeppelin. Es lo que podríamos denominar la época oscura. The dark age. Podría quedar mejor diciendo que escuchaba a Depeche Mode y The Cure, pero es mentira. Sin duda, por el atuendo que llevo o soy un freaky o soy daltónico. Observo a mi yo de 1990 y me doy cuenta del daño que le hizo Kirk Cameron a toda mi generación.

En 1990 los de mi edad, entrábamos en la adolescencia e inevitablemente, tarde o temprano, aparecía LA CHICA. Lo fácil en esta situación consistía en pedir consejo a alguien más duro y más maduro que yo. Uno de los mayores que fumaban en el recreo parecía la opción más sabia.

Puedo verlo perfectamente.

Me acerco acojonado y le comentó que me he enamorado.   Me doy cuenta de cómo ha sonado  y matizo que no me he enamorado de él sino de LA CHICA. Me mira de arriba a abajo y le da una calada a su Chesterfield. El tío, que se cree River Phoenix me hace un gesto para que me siente a su lado. Me ofrece un tiro de su cigarro. Yo declino la invitación. Le expongo los hechos, le hablo de mi sufrimiento y de mi esperanza. Le pido consejo. Asiente con la cabeza. Él ya está de vuelta de todo eso.  Expulsa el humo haciendo aritos y, con la mirada perdida en lo más profundo del patio del colegio, me suelta:

-Sé tú mismo tío…

Menuda mierda de consejo. Dentro de la lista de recomendaciones que se le pueden dar a un adolescente enamorado se tú mismo es sin duda la peor. Eso solo puede acabar en desastre. ¿Cómo se hace eso? Si precisamente te estoy preguntando a ti porque quiero ser como tú. Ser como yo es un coñazo.

Lo misma sensación debe experimentar un actor cuyo éxito en la profesión va unido (entre otros factores) a la capacidad para meterse en la piel de otras personas. Partiendo de esta base que te digan sé tu mismo debe ser además de complicado…frustrante.  Mirad a Antonio Resines que hace muy bien de sí mismo, pero cuando le entra la vena de Niro lo borda. La buena estrella (1997), La caja 507 (2002) o Celda 211 (2009) son solo algunos ejemplos.

Segundo escenario:

Que te den un papel tan grande, en una película tan buena, que tu actuación y todo lo que la rodea se convierta en un icono cinematográfico. En este sentido el encasillamiento es como un tumor, puede ser benigno o maligno. Se detectan por la incapacidad de visualizar a otro actor interpretando a ese personaje.

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Benignos: Harrison Ford interpretando a Indiana Jones o Han Solo, o Marlon Brando interpretando a Don Vito Corleone en El Padrino (1972).

Malignos: Mark Hamill, es decir, Luke Skywalker en Star Wars (1977) o Christopher Reeve en Superman (1978). Estos dos apenas levantaron cabeza, siendo a mi juicio Reeve un pedazo de actor al que la capa no le dejó volar.

Tercer escenario:

Que te llames James Marsden y que evoques el cornudismo en la mente de todos los directores de casting del planeta. Al pobre hombre siempre le cae el papel de cornudo entrañable. Y eso que el tío es un guaperas. Además no os creais que su mujer le traiciona con cualquiera al que podrías partirle la cara, para nada. Sus infieles parejas le han puesto complicada la venganza.Pobre James.

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Repasemos:

En Superman Returns (2006) hace de marido de Lois Lane (ya empieza jodida la cosa) y claro… como ya advierte el título de la película..Superman, pues eso… que vuelve. Esa es la palabra clave. Cuernos que te criaron. El tío está entrañable y comprensivo en su papel. Se ve a la legua que no se merece la cornada, pero claro, es Superman, me liaba con él hasta yo.

En Spiderman 3 (2007) interpreta al prometido de Mary Jane Watson, más conocida como la novia de Spiderman. Toma telaraña de cuernos para tu curriculum. Otra vez James sale mál parado. ¡Zasca!

En la saga X-Men, James se mete en la piel de Cíclope que está casado con Jean Grey. Vale. Pues ésta, ni corta ni perezosa, le pone los tarros con Hugh Jackman, es decir, con Lobezno. Rebotaté tu con él. No es Panocha (mítico personaje de la noche pontevedresa) es Lobezno. Por mis cojones voy a luchar yo. Que se la lleve pero que no me pegue.

James lo bordó en El Diario de Noa (2004). No salía mucho en pantalla, pero si recordais era el prometido de la protagonista, Rachel McAdams, que por supuesto le engañaba con Ryan Goslin, su verdadero amor. Más cuernos. Además aquí se los pusieron a base de bien. Es decir con penetración y todo. Ya sabéis que los superheores esas cosas no las hacen. Puede que Lobezno sí, pero Spiderman follando…no lo veo. Lo dicho, no salía mucho pero sí lo suficiente para ver que era un cornudo en potencia. Le volvieron a coser a cornadas en Encantada (2007), película en la que Amy Adams se la pega con el Doctor Macizo de la serie Anatomía de Grey. Ni Paquirri.

En fin amigos…hacedme caso…no hay nada peor que el encasillamiento sobre todo el del tercer tipo. Por eso Cartas a 1985 irá cambiando a menudo de temas y de tono. En la variedad está el gusto. Gran frase acuñada por las parejas de James.

Saludos hermanos

Os dejo una foto de Resines puteando a Mardsen

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